Nación.cl "Para mí como madre y presidenta han sido momentos dolorosos". Esas fueron las palaras de Michelle Bachelet a la vuelta de sus vacaciones, donde decidió dar una declaración a la prensa y responder 3 preguntas a raíz del caso de su hijo Sebastián Dávalos y su salida de la Dirección Sociocultural de la Presidencia.

En su intervención, Bachelet empezó haciendo referencia al tema que sacudió a La Moneda durante sus vacaciones, señalando que "quiero enfrentar (el tema) frente a ustedes con claridad y con decisión".

Luego, la Presidenta ligó el caso de su hijo, y del millonario préstamo conseguido por la empresa de su esposa para adquirir unos terrenos en Machalí, con el tema de la igualdad, una de las banderas de su administración.

Y en ese sentido, Bachelet fue enfática en que su primer compromiso es con "las grandes mayorías que quiere vivir en un país donde no existan privilegios, en que las oportunidades estén disponibles para todos por igual y que la ley la respetemos todos".

En tal línea, insistió en que "mi deber es enfrentar cualquier hecho que pudiera obstaculizar o comprometer esos objetivos de igualdad y de justicia que hemos planteado". Y en ese marco se explica la salida de su hijo del Gobierno.

Las 3 preguntas. A la hora de las 3 preguntas autorizadas a la prensa, primero se le consultó si se arrepiente de haber nombrado a su hijo en la Dirección Sociocultural- Bachelet no respondió directamente, sino optó por destacar que "sólo me cabe decir que su gestión al mando de las instituciones ha sido reconocida".

"Hay una buena evaluación como director sociocultural, ha habido un avance en las fundaciones y hoy día mi hijo ya no es el director sociocultural", dijo, sin extenderse en el tema.

Respecto a la reunión de Dávalos y su esposa Natalia Compagnon con el dueño del Banco de Chile, Andrónico Luksic, la Mandataria sostuvo que "no tuve ninguna información ni previa ni después, me enteré por la prensa" en Caburgua, donde se encontraba de vacaciones, dando a entender que las movidas de su hijo fueron toda una sorpresa para ella.

En cuanto a los efectos negativos que pudiera tener el caso Caval para la gestión que encabeza, y si esto empaña el discurso sobre la "igualdad" que profesa su administración, la Presidenta dijo que su Gobierno no tiene un "discurso", sino una "práctica" en esta materia.

"Este Gobierno tiene una práctica de trabajar por la igualdad de oportunidades y lo podemos decir no por palabras, sino por hechos bien concretos. (...) Entonces aquí no es un discurso de igualdad, es una práctica y vamos a seguir cumpliendo en ese programa de Gobierno que nos hemos comprometido", enfatizó.