La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, recibió este lunes las bases ciudadanas del proceso constituyente que servirán para redactar la nueva Carta Magna del país sudamericano.

Antes de recibir el documento de manos del Consejo de Observadores, Bachelet publicó en su cuenta de la red social Twitter, que las bases ciudadanas son el aporte de más de 204.000 chilenos.

Luego asistió a la inauguración de una exposición en la materia en la Plaza de la Constitución en Santiago y posteriormente recibió el documento.

Este documento está compuesto por un informe del Comité de Sistematización del proceso constituyente, con resultados de todas las etapas de participación y dos reportes del Consejo Ciudadano de Observadores.

Reúne los resultados de las distintas etapas de participación del proceso y servirá para que la jefa de Estado envíe un proyecto de ley al Congreso Nacional, instancia que deberá aprobar la nueva Constitución.

Las bases recopilan la información obtenida en los más de 8.000 cabildos ciudadanos realizados en todo el país, luego de que la mandataria incluyera la elaboración de una nueva Carta Magna como parte de su Programa de Gobierno.

La administración ha señalado que espera enviar al Congreso el primer bosquejo de la Constitución antes de que finalice su período de gobierno en marzo de 2018.

El proyecto de la nueva Carta Magna será enviado al órgano legislativo con las propuestas de todas y todos los ciudadanos que participaron.

"Conversar para hacer Constitución" fue el lema del proceso constituyente que convocó a más de 200.000 ciudadanos chilenos de todas las regiones del país para debatir en torno a la nación que les gustaría tener.

En las reuniones participaron chilenas y chilenos mayores de 14 años, además de connacionales que viven fuera del país y extranjeros residentes en Chile.

Algunos respondieron a una consulta individual a través de internet, mientras que otros se reunieron en encuentros locales, así como en cabildos provinciales y regionales.

La nueva Constitución chilena reemplazará a la actual promulgada durante el régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990), a la que se le hicieron numerosas modificaciones tras el retorno a la democracia.