Falta más de un año para las elecciones de 2012, pero para Michelle Obama la campaña ya ha comenzado.

La primera dama prometió realizar los mayores esfuerzos, y pidió a los activistas demócratas que hagan lo mismo. Desde mayo, Michelle ha presidido decenas de actos de recaudación de fondos para su esposo y otros candidatos demócratas.

La primera dama promete involucrarse en la campaña como nunca antes. Hasta el momento ha recaudado millones y ha presentado un retrato íntimo del presidente que nadie puede igualar.

Este viernes prevé asistir a tres eventos, el último día para reportar lo recaudado durante el trimestre. También ha enviado correos electrónicos a los fieles para tratar de despertar ese entusiasmo que se ha enfriado desde la campaña de 2008.

La primera dama siempre empieza sus discursos ante los donantes demócratas con dos preguntas: "¿Contamos con ustedes? ¿Están motivados?"

Es el llamado a la acción que la campaña de Obama necesita más que nunca, cuando la combinación de una economía débil y una caída en el entusiasmo por el presidente han creado un ambiente menos propicio para recaudar fondos.

Desde mediados de mayo, la primera dama ha encabezado más de una docena de actos de recaudación de fondos para su marido y para el Partido Demócrata en sitios que van desde Burlington, en Vermont, hasta Berkeley, en California. "Necesita que trabajen como nunca antes", dice la señora Obama a un público tras otro. "Todos los días".

Ayer, la campaña de Obama presentó un mensaje de la primera dama en el que instaba al público a donar siquiera tres dólares antes del plazo trimestral para reportar lo recaudado.

Las autoridades de la casa Blanca dicen que el ritmo de actividad de Michelle aumentará en los próximos meses: ha prometido un programa "riguroso", sin restar demasiado tiempo a sus dos hijas de 10 y 13 años. Inevitablemente, las obligaciones familiares significan que podría no presentarse con la frecuencia que algunos demócratas quisieran.

Aunque Michelle Obama contribuyó a la campaña electoral de su marido en el 2008, y participó más adelante en una treintena de actos políticos, esta vez su participación será más exigente.

Y aportará su popularidad, ya que las encuestas indican que tiene mayor atractivo que el presidente para algunos grupos, entre ellos los ancianos, los blancos y los pobladores del oeste y el medio oeste. Y aunque es popular entre ambos sexos, las mujeres manifiestan opiniones más favorables sobre ella: el 47% de las mujeres dice tener opinión "muy favorable" sobre Michelle Obama en comparación con el 31% de los varones.