Santiago. “Espero que esto nunca vuelva a suceder”. Dijo al salir de la mina el jefe de turno de los 33 trabajadores rescatados este miércoles de un yacimiento en el norte de Chile, Luis Urzúa, refiriéndose a las precarias condiciones de seguridad en la que trabajaban.

El propio mandatario, cuando se reunió con los mineros en el Hospital de Copiapó anunció que “vamos a revisar la legislación. Vamos a cambiar muchos procedimientos y estándares. Vamos a adoptar en plenitud los estándares de los países desarrollados".

Y mientras el país y el mundo celebraban el rescate de los 33, en el norte de la capital chilena, específicamente en un pueblo llamado Petorca, un joven minero sufrió un accidente mortal que vino a enlutar la fiesta y nuevamente prende las alertas sobre la seguridad en el país sudamericano.

El trabajador de 26 años, Roberto Benítez Fernández, murió este jueves en la noche mientras laboraba en la mina Botón de Oro de Petorca, cuando un planchón de roca se desprendió.

Uno de los compañeros que logró salvarse dijo que todo ocurrió cuando “en la operación de acuñadura hicieron un procedimiento no adecuado y se desprendió un planchón”, informó La Nación.

“Se desprendió la piedra, se vino encima mío, alcancé a saltar yo, no sé si Dios o La Virgen, no sé quien me empujó y alcancé a saltar y lo atrapó a él”, relató otro testigo.

Se trata del segundo caso fatal en un yacimiento de la esa zona de la región de Valparaíso en 10 días, después que Carlos Cárdenas en La Ligua –cerca de Petorca- también murió aplastado por una roca al parecer por una falla humana.