Sao Paulo. Miles de manifestantes salieron el jueves a las calles en 17 estados y la capital de Brasil para defender a la presidenta Dilma Rousseff, muchos de ellos con carteles con la leyenda "No habrá un golpe de estado", mostraron imágenes de televisión.

Rousseff podría verse forzada a abandonar la presidencia en mayo si la Cámara baja del Congreso aprueba su juicio político. La mandataria ha prometido luchar contra las acusaciones de la oposición de irregularidades en el presupuesto gubernamental, que dice fue diseñado para ayudar a su reelección en 2014.

Las protestas coincideron con la decisión del  Supremo Tribunal Federal de Brasil de sacar una investigación al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva de la jurisdicción de un magistrado activo contra la corrupción.

La televisión local mostró imágenes de decenas de miles de partidarios del Gobierno vestidos de rojo en una marcha a favor de Rousseff, quien ha enfrentado crecientes llamados para que sea sometida un juicio político desde que el juez Sergio Moro hizo pública este mes la grabación de una conversación interceptada entre ella y Lula.

El fallo de ocho votos contra dos da un respiro a Lula, que era investigado por Moro, al poner el asunto en manos de la más alta corte del país, donde salvo tres miembros todo el resto de los magistrados ha sido nombrado por el gobernante Partido de los Trabajadores.

Lula está siendo investigado por supuestamente beneficiarse, a través de pagos y lujosos bienes raíces, de una enorme trama de sobornos que se descubrió en la petrolera Petrobras, que es controlada por el Estado.

La decisión ocurre en momentos en que Brasil trata de sobreponerse a una serie de escándalos políticos y una crisis económica.