Nueva York. Coreando eslóganes como "¡No es mi presidente!" o "el amor triunfa sobre el odio (love trumps hate), miles de personas marcharon por las calles de ciudades de todo Estados Unidos este fin de semana para protestar contra el presidente electo Donald Trump al considerar que éste amenaza sus derechos civiles y humanos.

La policía de Portland, Oregón, donde un manifestante fue disparado a primera hora del sábado aunque no tuvo heridas graves, dijo que arrestó a más de 20 personas a última hora del sábado después de que los manifestantes arrojasen bengalas y botellas, y se negasen a dispersarse.

Las mayores manifestaciones tuvieron lugar en Nueva York, Los Ángeles y Chicago, donde los organizadores dijeron que esperaban continuar el impulso generado por varias noches de manifestaciones convocadas tras la inesperada e impactante victoria del magnate inmobiliario en la elección presidencial del martes.

En Nueva York, varios miles de personas marcharon pacíficamente ante los lujosos escaparates de la Quinta Avenida, algunos decorados ya para la Navidad, antes de colmar las calles aledañas a la Torre Trump, el rascacielos en el que vive el que será nuevo inquilino de la Casa Blanca.

"Nos horroriza que el país haya elegido a un racista increíblemente misógino y poco cualificado sobre una plataforma que fue bastante odiosa", dijo Mary Florin-McBride, una banquera retirada de 62 años que llevaba un cartel con el eslogan "No al fascismo en Estados Unidos".

También hubo manifestaciones en Chicago y Los Ángeles, donde se congregaron varios miles de personas bajo las palmeras del parque MacArthur con carteles como "Fuera Trump" y "Las minorías importan" antes de dirigirse hacia el centro de la ciudad.

Algunas ondeaban banderas de Estados Unidos, México y del arcoíris. Con una pancarta que rezaba "Dejad que el amor siga siendo legal", Alex Seedman, un gay de 25 años residente en Los Ángeles llamó a Trump fascista y dijo que temía que éste derogase la igualdad en el matrimonio.

Evelyne Werzola, una inmigrante sudafricana de 46 años, dijo que ya había visto lo que podía hacer un estado policial.

"He visto a gente oprimida. Y esto es como desgarrar el sueño americano para mí", dijo Werzola. "Por eso lucho para mantener vivo lo que representa América".

En Portland, la policía dijo que había detenido a cuatro personas, al parecer vinculadas a una banda criminal, en relación con el tiroteo del sábado a un manifestante.

La policía también dijo que algunos manifestantes atacaron a un equipo cinematográfico en la ciudad el sábado por la noche y que al menos dos personas habían sido atacadas. Las detenciones comenzaron cuando la multitud se negó a disolverse.

Desde el triunfo de Trump, los manifestantes han criticado en varias ciudades las promesas de campaña del republicano sobre restringir la inmigración y crear un registro de musulmanes, así como las acusaciones de que abusó sexualmente de mujeres.

Docenas de manifestantes han sido arrestadas y varios policías han resultado heridos, aunque por lo general las protestas han sido pacíficas.

Trump criticó en un primer momento las protestas, diciendo que habían sido "incitadas" por los medios de comunicación, pero luego elogió la "pasión" por el país que demostraban los manifestantes.

"¡Nos uniremos todos y estaremos orgullosos!", tuiteó Trump el viernes.

Numerosos votantes quedaron conmocionados con el resultado de los comicios, después que los sondeos no previesen la victoria de Trump.

Unos 60,3 millones de personas votaron por Trump, cifra inferior a los 60,8 millones que lo hicieron por la demócrata Hillary Clinton. Pero el fuerte apoyo a Trump en estados considerados pendulares como Michigan le convirtieron en ganador en el colegio electoral, el órgano que elige al presidente.