Roma. Miles de manifestantes protestaron este sábado contra el primer ministro Silvio Berlusconi, antes de una moción de censura que la próxima semana podría hundir a su gobierno.

Familias, jubilados y trabajadores de todo el país se congregaron en plazas de la capital para participar en marchas organizadas por el Partido Democrático (PD) de la oposición.

"Berlusconi puede comprar lo que quiera, pero no esta plaza, no esta Italia", dijo Enrico Letta, del PD, rodeado de partidarios que ondeaban banderas.

"Es un gran momento para la democracia italiana. Roma está llena de una presencia grande y decidida que demanda una política limpia".

Berlusconi, un magnate de los medios de comunicación, ya no disfruta de mayoría automática en el Parlamento desde que Gianfranco Fini, presidente de la Cámara baja del Parlamento y cofundador del Partido de la Libertad, rompió con él por una serie de escándalos.

Fini y sus partidarios dicen que el primer ministro de 74 años debe dimitir o votarán con la oposición en su contra y le obligarán a dejar el cargo.

Berlusconi dijo a sus partidarios en una manifestación en Milán este sábado que sus oponentes estaban utilizando calumnias para desacreditarle y asegurar la inestabilidad política que ha dañado al país.

"Una situación inimaginable ha emergido y ha desatado una crisis irracional e irresponsable que está lejos de los intereses de Italia", dijo Berlusconi, quien ha repetido en varias ocasiones que confía en ganar la votación en ambas cámaras del Parlamento.

Los mercados financieros hasta el momento han permanecido inmóviles ante la crisis política.

Si el primer ministro pierde, se vería obligado a dimitir, un paso que podría llevar al presidente, Giorgio Napolitano, a convocar elecciones anticipadas, cuya celebración en caso de agotarse la legislatura no sería hasta 2013.