Roma. Miles de manifestantes participaron este sábado en Roma en una protesta contra el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, días después de que sobreviviera a un voto de confianza en el Parlamento que pudo desatar elecciones adelantadas.

La más reciente manifestación se suma a un clima de molestia en la política italiana, ensombrecida por meses de riñas internas en el partido gobernante de centro-derecha.

La disputa entre Berlusconi y su ex aliado Gianfranco Fini provocó críticas desde sindicatos y grupos empresariales hasta miembros de la Iglesia Católica, quienes dicen que los líderes políticos italianos ignoran los problemas reales del país.

Una serie de escándalos de corrupción que implicaron a asociados del primer ministro, una tasa de desempleo juvenil del 25%, la disminución de la capacidad de gasto y la incertidumbre ante la economía han ayudado a crear un ánimo más amargo.

"Realmente te voltea el estómago, todo esto, esta mafia en la política italiana. Hemos tenido suficiente", dijo Valeria Leggeri, una manifestante en la marcha del sábado.

Los manifestantes, muchos vestidos en el púrpura del "Popolo Viola", un movimiento movilizado mediante grupos de redes sociales, entonaron llamados al primer ministro a renunciar y portaron muñecos satirizando a Berlusconi y sus ministros.

El futuro del gobierno de centro-derecha sigue en juego tras el voto de confianza del miércoles, que sólo ganó con el consentimiento del grupo de diputados fieles a Fini. La mayoría de los comentaristas esperan que surja un nuevo conflicto.

Partidos de oposición se unieron a la manifestación del sábado, entre ellos el Partido Italia de Valores, que llamó a nuevas elecciones lo antes posible.

"El Gobierno está muerto, hemos entendido eso. Fini debería entregar la extrema unción", dijo Stefano Pedica, un senador de Italia de Valores.

"Queremos que Fini acepte sus responsabilidades y diga 'Ya es suficiente, necesitamos nuevas elecciones'", declaró.