Lima. Unas 3.000 personas protestaron hoy en el centro histórico de Lima contra la nueva ley de promoción del trabajo juvenil promulgada por el gobierno de Perú, que ha generado una ola de críticas porque excluye varios beneficios laborales para los jóvenes entre los 18 y 24 años.

Los manifestantes, que fueron convocados durante esta semana en las redes sociales, se reunieron en la Plaza San Martín, desde donde partieron por las calles de la capital en varios grupos, algunos de los cuales se enfrentaron con agentes de la Policía Nacional.

Los participantes, en su mayoría jóvenes universitarios, representantes de partidos políticos y gremios opositores, así como algunos intelectuales, portaron banderolas y pancartas con frases que reivindicaban los derechos laborales adquiridos.

"Que la crisis la paguen los capitalistas, no el pueblo", decían algunos de los carteles, mientras se coreaban lemas en contra de la ley que, según los manifestantes, viola los convenios internacionales de protección laboral, al establecer distintos criterios para los jóvenes.

Intentaron, en un primer momento, dirigirse hacia la sede del Congreso peruano, pero un cordón policial les impidió el paso, lo que generó un enfrentamiento con palos, piedras y cargas de la caballería policial.

"Es una ley de esclavitud" dijo una joven a Efe, tras lo cual se quejó de que fue golpeada por la Policía junto a sus compañeros cuando marchaban pacíficamente.

Las cargas de la caballería se agudizaron en la zona cercana a una estación del sistema de transporte público del Metropolitano, que tuvo que cerrar sus puertas para evitar que los pasajeros resultaran afectados por los enfrentamientos.

Otro grupo se dirigió por la avenida Arequipa hacia la sede del gobernante Partido Nacionalista, pero fue dispersado por la Policía con bombas lacrimógenas.

Los medios locales informaron que varios jóvenes resultaron heridos por los golpes de la Policía e incluso uno tuvo que ser atendido por los bomberos voluntarios al presentar, al parecer, una fractura.

La nueva ley de promoción del trabajo juvenil fue promulgada el martes por el presidente de Perú, Ollanta Humala, y es defendida por el gobierno con el argumento de que busca reducir el desempleo juvenil y la informalidad.

Sin embargo, muchos partidos políticos y organizaciones sociales han pedido su derogatoria, ya que consideran que promueve el "trabajo precario sin derechos ni beneficios".

El secretario general de la Confederación de Trabajadores del Perú, Elías Grijalva, anunció el martes a Efe que presentarán una denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por esta norma y otras leyes laborales que, en su opinión, "van a generar despidos colectivos" durante el próximo año.

Los expresidentes Alan García y Alejandro Toledo también han criticado al Ejecutivo por esta medida, mientras que el partido fujimorista Fuerza Popular pidió que se derogue la norma.

La ley forma parte del paquete de medidas aprobadas por el gobierno para reactivar la economía y está dirigida a la contratación de jóvenes entre los 18 y 24 años.

Esta ley es de naturaleza temporal, por un plazo máximo de cinco años y considera el pago de la remuneración mínima (unos US$256), una jornada de ocho horas de trabajo, 15 días de vacaciones, afiliación al seguro social de salud y una reparación por despido injustificado.

Sin embargo, no contempla el pago de la compensación por tiempo de servicios, las gratificaciones anuales, el seguro de vida y la bonificación por carga familiar, los principales motivos de crítica por parte de las organizaciones laborales y sectores de oposición.