Aman. Miles de personas demandaron este lunes la caída del presidente sirio Bashar al-Assad en el funeral de ocho manifestantes asesinados durante la noche en la ciudad de Homs, mientras se agrava el malestar pese a una promesa de levantar la ley de emergencia.

Activistas dijeron que las ocho víctimas murieron el domingo en enfrentamientos ocurridos después de la muerte de un líder tribal que estaba bajo custodia.

"De callejón a callejón, de casa a casa, queremos derrocarte, Bashar", gritaban los manifestantes, de acuerdo a un testigo que acudió al masivo funeral.

Assad, que enfrenta un mes de protestas sin precedentes contra el autoritario Gobierno de su Partido Baath, dijo el sábado que la próxima semana implementará una legislación para reemplazar casi medio siglo de ley de emergencia.

Pero su promesa no apaciguó a los manifestantes que reclaman mayores libertades en Siria ni detuvo la violencia, que según grupos de derechos humanos ya dejó al menos 200 muertos.

"Homs está hirviendo. Las fuerzas de seguridad y matones del régimen han estado provocando a tribus armadas durante un mes", dijo un activista a Reuters desde la ciudad, agregando que civiles también salieron anoche a las calles y fueron baleados a sangre fría.

Hacia el norte, en Jisr al-Shughour, alrededor de 1.000 personas pidieron el lunes "el derrocamiento del régimen", imitando a los manifestantes que derribaron a los líderes de Egipto y Túnez, en el funeral de un hombre que dijeron fue asesinado por las fuerzas de seguridad.

Assad dice que Siria es el blanco de una conspiración y las autoridades responsabilizan por la violencia a bandas armadas y infiltrados que recibirían armas de Líbano e Irak.

El malestar, que surgió hace un mes en la ciudad de Deraa, en el sur, se expandió por todo el país y representa el mayor desafío para Assad, que asumió la presidencia en el 2000 cuando su padre Hafez al-Assad murió luego de 30 años en el poder.

Figuras de la oposición creen que cualquier legislación que reemplace la ley de emergencia seguramente conservará fuertes limitaciones a las libertades políticas.

Siria ha acusado a las potencias extranjeras por las protestas. El diario Washington Post reportó el lunes que Estados Unidos ha financiado secretamente a grupos opositores.

El periódico citó cables diplomáticos divulgados por WikiLeaks que muestran que el Departamento de Estado asignó hasta 6 millones de dólares desde el 2006 a exiliados sirios para que operen un canal de televisión satelital basado en Londres y financien actividades dentro de Siria.

Barada TV salió al aire en abril del 2009 pero ha incrementado sus operaciones para cubrir las protestas.

El dinero estadounidense para la oposición siria comenzó a circular bajo el presidente George W. Bush luego de que las relaciones políticas con Damasco fueron congeladas en el 2005, dijo el diario, y continuaron a pesar de los esfuerzos de Barack Obama por restaurar el vínculo con Assad.