Bagdad. Seguidores del clérigo chiita iraquí Moqtada al-Sadr liberaron el sábado a un ex soldado estadounidense tras retenerlo cautivo en Bagdad por nueve meses.

El estadounidense, identificado como Randy Michaels, fue mostrado en televisión en un uniforme militar de Estados Unidos, sin insignia, flanqueado por dos miembros del Parlamento del movimiento de Sadr, incluido el primer vicepresidente del Parlamento.

Michaels fue entregado a la misión de Naciones Unidas en Bagdad, que lo transfirió a la embajada de Estados Unidos. Washington confirmó que era ciudadano estadounidense, pero no dio mayores detalles.

En unas breves declaraciones a periodistas iraquíes, que fueron convocaron a toda prisa para ser testigos de su liberación, Michaels dijo que había sido enviado a Irak en el 2003 e inicialmente sirvió allí como soldado por 15 meses.

El se quedó en Irak "en calidad de civil desde entonces hasta junio del 2011, cuando fui tomado como rehén por elementos de Yom al-Maoud", dijo en referencia a la Brigada del Día Prometido, una facción de la milicia armada Mehdi de Sadr.

"Me llevaron dentro de Bagdad y me han mantenido ahí y alrededor de diferentes lugares dentro de la ciudad por al-Maoud. Se me explicó que mi liberación ha sido con fines humanitarios y que no hubo intercambio", acotó.

Los legisladores partidarios de Sadr lo han descrito en repetidas ocasiones como un soldado estadounidense. No obstante, el Pentágono dice que ninguno de sus hombres en servicio ha sido considerado como rehén en Irak desde que los restos del último soldado desaparecido fueron recuperados el mes pasado.

Maha al-Douri, una legisladora del bloque de Sadr, dijo: "declaramos la liberación del soldado estadounidense Randy Michaels, sin ningún tipo de compensación, según las instrucciones de Moqtada al-Sadr, como un regalo de él para la familia del soldado y para su gente, y para corregir la imagen del Islam".

Qusay al-Souhail, vicepresidente del Parlamento iraquí, dijo que el liderazgo de la Brigada del Día Prometido había tomado la decisión de liberar a sus cautivos a la luz de la confirmación de que las tropas de Estados Unidos se retiraron de Irak.

Nueve años después de la invasión que derrocó a Saddam Hussein, Estados Unidos retiró sus fuerzas de Irak en diciembre, con la excepción de unos pocos cientos de miembros estacionados en el marco de la misión diplomática de su embajada.