Las autoridades de Yopal, en el departamento de Casanare (noreste de Colombia), decretaron en las últimas horas de este sábado la militarización y el toque de queda en la ciudad luego de intensos enfrentamientos entre la policía y vándalos que se infiltraron en una manifestación de miles de personas, realizada en protesta por la falta de agua potable.

Luego de un Consejo de Seguridad adelantado con comandantes de la Policía y la Brigada 16 del Ejército Nacional, se tomó la decisión de tomar el control de las calles en las que un grupo de motociclistas atacaron con piedras a las autoridades y a locales comerciales.

Los barrios más afectados por los disturbios son La Campiña, Casiquiare y La Carrera 20.

Las autoridades detuvieron a nueve personas durante los enfrentamientos, incluidos los líderes comunales Arcenio Sandoval, Jairo Palacios y Salvador Cachay quienes permanecen en la sede de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) y han asegurado no tener nada que ver con los disturbios.

Tras el caos generado en la ciudad, tuvo que suspenderse el diálogo que se realizaba entre representantes de la comunidad y las autoridades en el comando de la Policía.

En las conversaciones participaba la delegada del gobierno, la viceministra de Aguas, Natalia Romero, con quien se busca acordar unas fechas para el suministro a corto, mediano y largo plazo del agua en Yopal, que ya lleva tres años sin el suministro continuo de este servicio.