"Con los terroristas no se dialoga, usted se imagina qué podría suceder si en algún escenario internacional le abriera las puertas a Osama Bin Laden para hablar de la propuesta que plantearon las Farc", dijo el ministro de Defensa Rodrigo Rivera respecto a la carta enviada por el secretariado de las Farc donde solicitan a la Unasur exponer su "visión" del conflicto armado.

Rivera reiteró que el Gobierno no aceptará una negociación con la guerrilla de las Farc hasta tanto no tengan un compromiso claro de paz, "hasta que no demuestren en forma clara y fehaciente su verdadera voluntad de frenar el conflicto armado".

El jefe de la cartera de Defensa reveló además que no permitirá que esta organización armada ilegal busque escenarios como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) con el único fin de tener un respiro, al precisar que las Fuerzas Militares tienen la orden de seguir dando resultados, de "arreciar, arreciar y arreciar".

El gobierno "exige" al grupo subversivo que "sea capaz de decirle al pueblo colombiano que la violencia no tiene sentido", reiteró el vicepresidente en la Casa de Nariño.

Finalmente, el funcionario le pidió a la Comunidad Internacional y en especial a la Unasur no 'seguirle el juego a las guerrilla'.

También rechaza el vicepresidente. Este lunes, el vicepresidente Angelino Garzón, también rechazó esa petición y volvió a exigir a las Farc que abandonen el secuestro y el terrorismo como condición previa para poder conversar y reiteró que solo el presidente Santos puede autorizar unas negociaciones de paz.

"Señores presidentes: cuando lo estimen oportuno estamos dispuestos a exponer en una asamblea de Unasur nuestra visión sobre el conflicto colombiano", dice la "carta abierta" del Secretariado del Estado Mayor Central de las Farc.

La carta, difundida por la web de la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol), que suele divulgar los pronunciamientos del grupo guerrillero, está fechada en "agosto de 2010" en las "montañas de Colombia".

En ella, la guerrilla más antigua de América Latina y que hoy cuenta con unos 8.000 miembros, según fuentes militares, afirma que el Gobierno de Colombia "mantiene cerrada la puerta al diálogo con la insurgencia acicateado por el espejismo de una victoria militar y la injerencia de Washington".

A continuación, le expresa a la Unasur su "irreductible voluntad de buscar una salida política al conflicto", porque considera que "la paz de Colombia es la paz del continente".

En un mensaje grabado y difundido en julio, el máximo jefe de las Farc, Guillermo León Sáenz, alias 'Alfonso Cano', ya le propuso a Santos, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto de este año, "conversar" para superar la "terrible situación" que vive Colombia.

El mensaje estaba dirigido al nuevo Gobierno de Colombia y a los de los otros 11 países de Suramérica que componen la Unasur (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela).

El gobierno "exige" al grupo subversivo que "sea capaz de decirle al pueblo colombiano que la violencia no tiene sentido", reiteró el vicepresidente en la Casa de Nariño, en una comparecencia a la prensa al término de una reunión con Santos.

Si las Farc abandonan el secuestro y el terrorismo, tal como les exige Santos, "tendrían en cabeza del señor presidente toda la voluntad y toda la generosidad para construir caminos de paz y para avanzar en Colombia en procesos de perdón y reconciliación", subrayó Garzón.

Desde que asumió la Presidencia hace menos de tres semanas, Santos ha comentado en varias oportunidades que la puerta del diálogo con las Farc "no está cerrada con llave", siempre que los rebeldes den muestras "claras y contundentes" de que quieren poner fin a la violencia.

El mandatario también ha desautorizado posibles gestiones de paz, tanto nacionales como internacionales, decidió no nombrar por ahora al comisionado de paz, un cargo que lleva vacante desde marzo de 2009, e instruyó a las Fuerzas Armadas a "obtener resultados" contra la guerrilla "en el frente militar".