Río de Janeiro. El Ministerio de Hacienda de Brasil negó hoy los rumores aparecidos en las últimas horas que apuntan a una dimisión del titular de esa cartera, Joaquim Levy, por la resistencia que encuentra en el propio Gobierno de impulsar un duro ajuste fiscal con la intención de mejorar las cuentas públicas del país, que se encuentra en recesión.

Según una nota divulgada por el Ministerio de Hacienda, Levy continúa "trabajando y esforzándose por el futuro del país", y en ningún momento escribió una carta solicitando la renuncia o condicionando su permanencia en el Gobierno, como se rumoreaba.

Los rumores aparecieron tras divulgarse una reunión entre Levy y la presidenta de Barsil, Dilma Rousseff, que no estaba prevista en la agenda de la mandataria y de la que ningún portavoz supo dar detalles. La reunión fue a puerta cerrada y duró cerca de cuatro horas.

La prensa brasileña aseguró que Levy se ha quejado reiteradamente ante Rousseff por el poco apoyo que recibe por parte del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), con varios ministros y altos cargos del partido que se niegan a respaldar públicamente las medidas de ajuste emprendidas por el Ministerio de Hacienda.

Levy, elegido por Rousseff para comandar el Ministerio de Hacienda, intenta impulsar un duro ajuste fiscal para sanear la economía brasileña, en recesión y que además sufre una inflación disparada, un aumento del desempleo y una tasa de interés del 14,25 por ciento.

El plan de Levy incluye una elevación de impuestos, recorte de gastos públicos y eliminación de subsidios sociales, algo a lo que se oponen miembros del Gobierno y el Congreso, que se resiste a aprobar el ajuste.