Caracas. La ministra para Servicio Penitenciario de Venezuela, Iris Varela, se mostró este jueves sorprendida por las denuncias periodísticas acerca de la existencia de discotecas en las cárceles del país.

"No sé cuál es el escándalo con las discotecas en las cárceles, si siempre han existido, desde antes de la revolución" -emprendida por el presidente Hugo Chávez (1998-2012) y continuada por el mandatario Nicolás Maduro en Venezuela-, dijo a periodistas.

La funcionaria reconoció que "es una perversión, y lo que ha hecho la gestión del gobierno revolucionario es acabar con esas discotecas, cerrarlas y a las pruebas me remito. Quien lo quiere ver que lo vea y si no que siga engañado".

En el marco de una entrevista con los medios de comunicación social, expresó que los informes levantados en las intervenciones que ha encabezado, como en el Internado Judicial de La Planta, "un antro de donde era imposible que alguien saliera regenerado", consignan que "había discotecas, minitecas (aparatos de sonido, discos, luces), piscinas, de todo. Lo mismo en el de Coro.

Otra intervención ocurrió en "el Internado Judicial de Los Teques, que lo acabamos de desalojar completamente el día 13 de enero, dándole esa buena noticia al pueblo mirandino y cumpliendo las instrucciones del presidente Nicolás Maduro, porque nos pidió resultados concretos el 8 de enero", dijo la ministra.

Manifestó que está "contenta por un esfuerzo que no es sólo mío, sino de un trabajo mancomunado de hombres y mujeres del Servicio Penitenciario y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB)".

La funcionaria habló desde el Centro de Procesados Judiciales Puente Ayala, donde estarán recluidos 500 hombres en calidad de procesados y 100 mujeres, y será inaugurado este año.

En tal sentido, explicó que el centro penitenciario tiene una capacidad instalada para 324 internos en tres torres de reclusión, con celdas triples. Cada torre puede albergar a 108 reclusos, tiene canchas internas, edificio administrativo, educativo, de enfermería, un grupo de custodios y un campo de softball.