Santiago. El ministro de Agricultura de Chile, Luis Mayol, apoyó este martes la "legítima defensa" de los hacendados en la región de la Araucanía contra los ataques supuestamente de comunidades mapuches a sus bienes y vidas.

Luego del atentado que costó las vidas del empresario agrícola Werner Lushinger y de su esposa, los agricultores de la zona han llamado a armarse para defenderse de las organizaciones mapuches radicalizadas, lo cual fue apoyada por el ministro Mayol.

"Yo señalé seis meses atrás que nuestro estado de derecho considera, al igual que todas los legislaciones del mundo, la legítima defensa. ¿Qué significa? Que tienen que ser medios equivalentes cuando una persona ve amenazada su vida, la de su familia o sus bienes", dijo.

Agregó que "lo que ha ocurrido en la Araucanía se da dentro de ese contexto".

"Usted está con su familia en su casa tranquilamente y llegan diez encapuchados armados; es consustancial al ser humano defenderse, cualquier persona defiende su familia, defiende sus bienes, con lo que tenga a mano", afirmó.

Argumentó que "ya a nadie le cabe duda que son acciones terroristas y no delincuencia común, el pueblo mapuche yo lo conozco muy bien".

Unos 15 jóvenes mapuches fueron abatidos por la policía desde mediados de la década de los 90, a los que se agregan la pareja de empresarios agrícolas que murió calcinada el pasado viernes 3 de enero.

Aseveró que la etnia mapuche "es un pueblo totalmente pacífico".

Las protestas de mapuches se han intensificado en los últimos meses para exigir la devolución de los territorios, que señalan fueron usurpados por el Estado chileno tras la ocupación militar de sub territorio durante el siglo XIX.

Un grupo mantiene la acción pacífica con tomas de terrenos, pero otros han protagonizado ataques contra las instalaciones y maquinarias de las grandes haciendas y las empresas forestales del sector.

Unos 15 jóvenes mapuches fueron abatidos por la policía desde mediados de la década de los 90, a los que se agregan la pareja de empresarios agrícolas que murió calcinada el pasado viernes 3 de enero.

El gobierno del presidente Sebastian Piñera (derecha) respondió con una mayor presencia policial e invocó la Ley Antiterrorista, pero la oposición ha llamado a crear una política de Estado para responder las demandas mapuches más allá de la devolución de terrenos y entregarles más autonomía a sus comunidades.