El ministro de Defensa, Javier Ponce, considera que la ex embajadora de EE.UU., Heather Hodges, fracasó en su intento de tejer una red de informantes dentro de las FF.AA. Según cables revelados por Wikileaks, mandos militares tenían contacto directo con la embajada estadounidense en Quito.

- Según cables de Wikileaks, la embajada de EE.UU. tenía contacto directo con mandos militares, como el ex comandante de la Marina Aland Molestina.

- Primero haría un señalamiento general a la lectura de Wikileaks. Por una parte, me parece que la embajadora ha dado muestras de una imaginación delirante... Otra, es la confirmación de la vieja práctica norteamericana de mostrar una cara amable y de hacer lecturas prejuiciosas por atrás.

Hay que hacer una diferencia entre lo que significa una penetración en las fuerzas para encontrar informantes en función de las políticas norteamericanas. Otra cosa son contactos para cooperaciones muy precisas que no escapan a la política general del gobierno.

- El gobierno denunció la infiltración de la CIA en Inteligencia de las FF.AA. ¿Esto es evidencia que continúa la infiltración?

- No podemos afirmar ni negar esos hechos. Los cables evidencian los intentos del jefe militar para concertar una cooperación para efectos del combate al narcotráfico y las intenciones secretas de la embajadora para tejer una red de contactos perdida.

- Pero se refiere a un acuerdo de Inteligencia.

- Molestina y la Fuerza Naval no podían firmar ningún convenio. Lo otro es parte de las ilusiones de la embajadora. Si existió eso de parte de Molestina, es imaginación e ilusiones del contralmirante.

- ¿Se pidió apoyo a EE.UU para destruir armas y municiones?

- No recuerdo ese tema, pero no me parece extraordinario. Si hay una tecnología más avanzada para la destrucción de minas antipersonales, hay que aprovechar vengan de donde vengan.

- ¿Conoció del pedido formal de Fabián Varela, entonces jefe del Comando Conjunto?

- De lo que leí en El Universo, él no recuerda haber hecho ese pedido.

En el cable se señala que se remitió a la embajada una lista del material bélico. Se nombra al general Gonzalo Meza (exjefe de estado mayor del Comando Conjunto) como su principal contacto en las FF.AA.

Eso habla la embajadora, pero Gonzalo Meza ha negado haber sido ese tipo de enlace.

Hay que mirar con relatividad las afirmaciones de la embajadora. Ella quiso tejer una estrategia de control sobre las FF.AA. Es absolutamente falso y además fracasado.

- ¿Le resta toda credibilidad a los cables?

Le resto credibilidad cuando estos cables quieren construir una complicidad entre sectores de las FF.AA. y la Embajada norteamericana. En el campo de Inteligencia tenemos claramente la política de no establecer cooperación con EE.UU.

- El gobierno da validez a unos y resta credibilidad a otros.

- No. Yo creo que es la prensa la que está resaltando unos y no otros en función de los intereses de la prensa. Si la prensa destaca, sin absoluto sustento, una supuesta cooperación de las FARC con Ricardo Patiño o una supuesta cooperación de Venezuela con la campaña de Rafael Correa, son ustedes los que están destacando esa información.

- ¿Entonces por qué el gobierno dio tanta importancia al cable en el que se habla de la corrupción generalizada de la Policía?

- Cada uno de los hechos que se manifiestan tienen una distinta valoración y distinto impacto político. Hay que hacer esa diferencia.

- ¿Es cierto que estaba ansioso de que la Cancillería firme una nota diplomática que incluía inmunidad a los solados estadounidenses para concretar acuerdos de cooperación?

- No es cierto. EE.UU. terminó aceptando que no se les puede dar inmunidad sin derecho de inventario. Para nosotros en ese momento (el año pasado) era una necesidad la firma de ese acuerdo para concretar la cooperación, lo cual era legítimo, pero no quiere decir que estaba ansioso.

- ¿Qué tanto ha perjudicado a las FF.AA. la falta del acuerdo con EE.UU.?

- No creo que sea significativo. Tampoco queremos cerrar las puertas a la cooperación con EE.UU.