Bogotá. El ministro de Justicia de Colombia, Juan Carlos Esguerra, renunció este viernes en forma irrevocable tras la decisión del gobierno de objetar una polémica reforma que concede beneficios jurídicos a congresistas y funcionarios del Estado.

"Le presenté (al señor presidente) renuncia irrevocable al cargo de ministro de Justicia con el que me honró hace cerca de un año", dijo Esguerra en una breve declaración a periodistas.

El presidente, Juan Manuel Santos, objetó la reforma constitucional para descongestionar y modernizar el sistema judicial del país, debido a que en el Congreso se introdujeron privilegios para los parlamentarios así como para ex funcionarios del Estado actualmente procesados criminalmente.

Si rigiera la reforma, quedarían en libertad congresistas procesados por vínculos con los paramilitares de ultraderecha, mientras que las investigaciones en contra de otros se cerrarían.

Asimismo, antiguos funcionarios del Gobierno encarcelados por cargos de corrupción e interceptaciones ilegales de comunicaciones, entre otros, también recuperarían la libertad, lo que según el Gobierno provocaría un caos en el sistema judicial, caracterizado por su congestión y lentitud.

Es la primera vez en la historia de Colombia que un presidente objeta una reforma constitucional y la devuelve al Congreso.

"Estos episodios de los últimos días no me permiten, porque iría en contra de mis principios, continuar adelante", afirmó Esguerra.

"No tenemos, ni mis funcionarios ni yo, culpa alguna en nada de lo que ocurrió en materia de la inclusión de textos inapropiados y de implicaciones gravísimas en relación con el proyecto", precisó al admitir que asume su responsabilidad política con su dimisión irrevocable.

De inmediato no se produjo ninguna reacción del Gobierno frente a la renuncia.