El gobierno ecuatoriano levantó este jueves una nota de protesta formal contra la Unión Europea (UE) por emitir criterios sobre el juicio por injurias calumniosas que mantiene el presidente Rafael Correa contra El Universo y sus directivos, Carlos, César y Nicolás Pérez.

Este miércoles la canciller de la UE, Catherine Ashton, expresó ante el pleno del Parlamento europeo que están observando de cerca el proceso judicial que se sigue contra el rotativo, pues los hechos que están detrás “son causa de preocupación”, porque afectarían a la libertad de expresión.

Aunque a lo largo de este proceso, Correa ha manifestado que la causa la sigue como ciudadano, la Cancillería remitió una nota diplomática a la delegación de la UE en Quito, en la que consideran que las palabras de Ashton “constituyen una grave intromisión en los asuntos internos del Ecuador, pues conllevan la intención de interferir en la administración de justicia, cuando pone en evidencia su deseo de que el fallo final en este proceso favorezca a la parte que la señora Ashton atribuye el derecho”.

El documento, cita además, que este organismo no debe recriminar a un Estado por aplicar su legislación interna cuando personas o grupos abusan del derecho de libertad de expresión.

Irónicamente el canciller de Ecuador respondió que no le han informado que están atentos sobre el caso El Universo, y si bien, al régimen le alegra la curiosidad de la UE “a nosotros no nos han advertido de nada, advertencia que no aceptaríamos de ninguna manera”.

A nombre del Estado reconoció que la preocupación de la UE por el juicio de Correa contra el Diario podría traer riesgos, “pero nosotros sabemos que tener dignidad tiene riesgos, y estamos dispuestos a asumirlos”.

Pero aspiramos, dijo, a que esto “no tenga ningún otro impacto adicional”, ya que se está preparando un viaje a la sede de la UE, en Bélgica, con el fin de renovar las negociaciones para acuerdos comerciales.

Por su parte, el presidente de la Asamblea, Fernando Cordero, calificó como una actitud prepotente las declaraciones de la funcionaria europea. Aseguró que no cree que sea parte de la convivencia pacífica y del respeto a la voluntad de los pueblos condicionar los fallos de los tribunales y señaló que esas declaraciones constituyen una intromisión en la justicia.

Para el excanciller José Ayala Lasso, la preocupación de la UE no es una intromisión en las políticas del Estado ecuatoriano y que las declaraciones realizadas por el canciller Patiño son perjudiciales para el Ecuador, porque demuestran incoherencia en el manejo de las políticas internacionales.

Este criterio es compartido por el exembajador Mauricio Gándara, quien considera que dichas declaraciones ponen en riesgo cualquier acuerdo comercial que se busque con la UE. “Ecuador está jugando al Tarzán contra el mundo, porque se pone en contra de todas las organizaciones internacionales que defienden la libertad de expresión y lo único que está haciendo es perjudicar los intereses de la nación”.

Mientras que para el procurador de El Universo, Joffre Campaña, es lamentable la posición del canciller Patiño, a quien calificó de no saber diferenciar entre las cosas que son de interés del Estado y las que son del interés del bolsillo del presidente Rafael Correa.