Montevideo. El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, dijo que el gobierno uruguayo sigue tranquilo tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En su primer análisis destacó que el fallo de la Corte de La Haya “reconoce que Uruguay no ha incumplido con sus obligaciones de fondo”.

“Seguimos tranquilos” después del fallo dijo el canciller recordando las palabras del presidente José Mujica este lunes, quien indicó que estaba tranquilo y que no se iban a producir milagros.

Por su parte, el vicepresidente Danilo Astori opinó este martes que la resolución confirma “el respeto de Uruguay por el medio ambiente” y “renueva la esperanza” para iniciar una “nueva etapa” con Argentina.

“Tenemos la esperanza de que este fallo nos permita iniciar una nueva etapa fructífera en las relaciones con Argentina”, indicó Astori, quien prefirió no realizar más pronunciamientos hasta tanto se conozca la posición oficial de Uruguay.

Pese a la prudencia, Astori aventuró otros comentarios. Dijo que se “preveía habría observaciones a Uruguay” sobre la ausencia de información. Opinó que eso es “polémico y discutible”, entre otras cosas porque “hay que diferenciar conceptos de información y consulta”.

El Tribunal Internacional de La Haya, con sede en los Países Bajos, igualmente exhortó a ambas naciones a resolver cualquier diferencia a través del diálogo y las consultas como lo establece el tratado de 1975 en el que se comprometieron a proteger el limítrofe Río Uruguay.

"No hay evidencia que apoye el alegato argentino de que la planta de Botnia no cumple con las mejores tecnologías en términos de efluentes para cada tonelada de celulosa que produce", dijo el juez de La Haya Peter Tomka al leer el fallo.

Sin embargo, el magistrado agregó que el tribunal dictaminó que "Uruguay no respetó la obligación de notificar el proyecto a Argentina a través de la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay) prevista en el segundo y tercer punto del artículo siete del estatuto de 1975".

Esta violación no es suficiente para ordenar el desmantelamiento de la planta, que demandó una inversión de 1.200 millones de dólares y con la que Uruguay aspira a potenciar su industria forestal.

"Lo que la Corte ha dicho sobre la conducta del Uruguay para nosotros es de una enorme importancia. La corte ha criticado la conducta del Uruguay, ha dicho que se ha apartado, que no ha cumplido un tratado que nos rige desde el año 1975", dijo a periodistas la consejera legal de la cancillería argentina, Susana Ruiz Cerutti

Políticos conciliadores, manifestantes duros. "Yo creo que esto le va a hacer mucho bien a la relación bilateral. Esto nos va a llevar a volver a trabajar juntos, a volver a cooperar en el río Uruguay y a volver a cumplir con todas las disposiciones del estatuto", agregó Cerutti.

El canciller uruguayo, Luis Almagro, por su parte, dijo que espera que el veredicto que dio la Corte sirva para mejorar las relaciones entre ambas naciones históricamente unidas.

"Estábamos absolutamente tranquilos antes del fallo y seguimos tranquilos ahora, es un momento de plantearnos los trabajos conjuntos en lo que viene para adelante sobre este marco de referencia que es muy importante, profundizando en otros aspectos de la relación bilateral", dijo Almagro.

En declaraciones a periodistas, agregó que en las próximas horas hablará con su argentino, Jorge Taiana, para coordinar un encuentro entre el presidente de su país, José Mujica, y la mandataria de la nación vecina, Cristina Fernández.

Mientras, manifestantes en Gualeguaychú, una ciudad argentina cercana a la papelera, que desde que estalló el conflicto bilateral hace más de tres años mantienen cortado un puente limítrofe clave, reaccionaron furiosos a la decisión del tribunal internacional.

"El corte no se levanta aunque nos cueste la muerte", gritó una mujer a cámaras de televisión tras ver la lectura del fallo junto a otros manifestantes en una pantalla gigante instalada en el lugar donde realizan el bloqueo.

Otro ambientalista advirtió: "O se va la planta o en Gualeguaychú no tenés más ruta".

Los bloqueos han causado daños significativos al comercio de la zona.

El canciller uruguayo reiteró que el levantamiento del bloqueo fronterizo de los ambientalistas continúa siendo una prioridad para Uruguay y que ambos gobiernos deberán trabajar para que se resuelva.

La fábrica, ubicada a unos 310 kilómetros al oeste de Montevideo, opera desde el año pasado bajo el nombre de la empresa finlandesa UPM, que hizo un intercambio de su participación accionaria en Botnia por otros activos.

Argentina presentó la demanda ante La Haya por dos proyectos de fábricas de celulosa, uno de Botnia y otro que preveía construir la española Ence en un lugar cercano, aunque sólo la compañía finlandesa concretó la instalación.