Quito. El ministro del Interior, Gustavo Jalkh, aseguró que se buscará sanciones para las personas que agredieron al edificio del Palacio de gobierno, durante una marcha convocada por la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), la mañana de este martes 28 de septiembre.

El secretario de Estado indicó que todas las personas están en libertad de expresar lo que piensan, pero no dañando los bienes patrimoniales de todos los ecuatorianos, refiriéndose al lanzamientos de piedras y huevos por parte de los manifestantes.

El ministro Jalkh destacó la tolerancia demostrada por los miembros de la Fuerza Pública frente a estos desmanes; sin embargo, dijo que no se debe confundir tolerancia y democracia con falta de firmeza para aplicar la Ley, “así que las personas que sean identificadas en base a las imágenes de los medios de comunicación tendrán que enfrentar cargos frente a la justicia o a la intendencia”.

Asimismo, hizo un llamado a las universidades para que tomen las medidas adecuadas en contra de este grupo de estudiantes.

Cerca de la 10:30, un grupo de dirigentes de la Federación de Estudiantes Universitarios llegaron al Palacio de Carondelet a solicitar audiencia para que el Presidente de la República escuche sus objeciones a la Ley de Educación Superior que se tramita en la Asamblea Nacional.

Durante toda la marcha, que se inició en el sector de El Arbolito, miembros de la Policía Nacional resguardaron la seguridad de los estudiantes, quienes avanzaron hasta los exteriores del Palacio de Gobierno.

Mientras realizaban su trabajo los agentes del orden no estaban armados y en ningún momento impidieron el paso a los estudiantes hasta la Plaza de la Independencia.

No obstante, un grupo de participantes empezó a lanzar piedras y huevos a la gente que en ese momento se encontraba en las puertas del Palacio de Gobierno.

Uno de ellos fue Daniel Canola, quien en la mañana tuvo una cita con Mario La Torre, asesor de la Presidencia de la República. El dirigente esmeraldeño fue alcanzado por uno de los proyectiles lanzado desde los manifestantes, cuando se disponía a salir del Palacio.

De igual manera las hermanas Ximena y Sandra Suárez no pudieron abandonar Carondelet debido a la cantidad de huevos y piedras que en ese instante eran arrojadas desde la Plaza de la Independencia.