Por Hebe Schmidt, desde Gibraltar. AméricaEconomía,com dialogó con Fabián Raymond Picardo, Ministro Principal del Peñón de Gibraltar desde el 9 de diciembre de 2011; abogado y político gibraltareño, líder del Partido Socialista Laborista de Gibraltar, reelegido en 2015 con casi el 70% de los votos.

Gibraltar, conocido como "La Roca" en el ámbito europeo, es actualmente parte del territorio común de los 28 estados miembros de la Unión Europea. Tiene poco más de 32 mil habitantes y 13 mil trabajadores, entre cientos de latinoamericanos que cruzan la frontera cada día para trabajar allí.

El Brexit, impulsado recientemente en Reino Unido, sumió a Gibraltar en una situación de incertidumbre inédita, dado que su destino es hoy más incierto que cuando el territorio pasó a manos del Reino Unido en 1713. Brexit, también alteró su equilibrio político, porque Reino Unido pierde su capacidad de aplacar a España ante sus reclamos de soberanía y porque la colonia no sólo quedaría excluida de los beneficios y los tratados de la Unión Europea, sino que es el garante más férreo a favor de la libre circulación de personas, dado que en 1969 España cerró la frontera con Gibraltar y se vio obligada a abrirla en 1982 por su ingreso a la Comunicad Económica Europea. 

En diálogo con AméricaEconomía.com, Picardo, habló sobre la situación que afecta a los trabajadores y emprendedores latinos que cruzan cada día la frontera entre España y Gibraltar para trabajar en La Roca; rechaza una posible cosoberanía con España y acusa al partido conservador de Mariano Rajoy de fijarse en Gibraltar para tapar su "incapacidad" de formar gobierno y disimular sus casos de corrupción.

-¿El Brexit ha abierto un camino de incertidumbre para Gibraltar?  

-Sí, pero la incertidumbre tiene otra vertiente: la oportunidad. El que esté preparado y tenga la disposición de trabajar duro y buscar las oportunidades, como en nuestro caso, se encuentra con unas puertas que no se han abierto antes. Ahora se nos presenta un momento de oportunidad, de buscar socios para crear un futuro europeo y británico para Gibraltar. Y aún mejor, porque esto nos permite estrechar lazos con Reino Unido, con esa parte de la familia británica que ha votado por la permanencia de Reino Unido en Europa, y segundo, porque Europa ha recibido un mensaje claro de parte de los gibraltareños los cuales hemos expresado, a través del 96% de los votos contra el Brexit, nuestro apoyo al proyecto europeo.

-¿Cómo leyó Bruselas, ese masivo apoyo de Gibraltar a permanecer en la Unión Europea? 

-Esto ha conseguido que Gibraltar tenga un espacio relevante en Bruselas, lo cual no era así antes del referéndum. Creo que tenemos la simpatía de Bruselas y de los individuos que toman decisiones en Bruselas. Y tenemos la simpatía del nuevo gobierno de la señora Theresa May, primera ministra británica. De hecho, no es una coincidencia que el mismo día en que ella iba a la investidura con la Reina Isabel, tuviera tiempo para recibirme; creo que esto demuestra un gesto hacia el pueblo gibraltareño, y que con esos dos fuertes aliados, el gobierno británico y las instituciones europeas, podemos forjar un futuro muy positivo para Gibraltar dentro del marco europeo.

-Pero supongo que Bruselas no ve con los mejores ojos a Reino Unido…

-Es verdad que Reino Unido, hoy por hoy, no es el pupilo favorito de Bruselas, pero Gibraltar sí, porque ha podido demostrar un resultado en un referéndum de quedarse o no quedarse en la Unión Europea que creo que sería imposible reproducir en cualquier otro país o nación europea. Y ello hace que haya gran simpatía en Bruselas por el caso gibraltareño. El ámbito geográfico de Gibraltar es diferente al ámbito geográfico del resto del Reino Unido; creo que ello también crea grandes oportunidades allí, para que nos comprendan mejor, aunque también nos podrían haber comprendido antes.

-¿Hay temor de que Gibraltar pueda convertirse en territorio español? 

-Bueno, ese temor no lo puede tener nadie seriamente. En la Europa moderna en la que vivimos, si alguien tiene la idea de que le puede imponer a Gibraltar por insistencia, por imperativa mediante Naciones Unidas o, incluso intentar chantajearnos, se va a encontrar en un callejón sin salida. El pueblo de Gibraltar lo tiene muy claro: se ha expresado durante los últimos 14 años en dos referendos: en 2002, diciendo que no a la soberanía conjunta con España, cuando se consiguió 98,5% de los votos en contra de esa soberanía conjunta, y ahora hemos sacado 96% a favor de permanecer en la Unión Europea. Queremos seguir siendo partícipes del proyecto europeo y seguir siendo británicos.

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-España, a través de su canciller José Manuel García Margallo, propuso la fórmula de soberanía compartida para que Gibraltar pueda mantener su acceso a la Unión Europea. ¿Teme que si rechazan esta propuesta, comiencen los estrangulamientos de la frontera, como ocurrió en 2013?

-Mire… yo creo que en Europa ahora es verano y que el Partido Popular español aún no ha podido formar gobierno,  y que a eso se le suman los dos o tres escándalos de corrupción que afectan a miembros del Partido Popular, y que es por ello que el señor Margallo, como todos los veranos, quiere hablar de Gibraltar. Yo comprendo que él quiera alejar la atención de los problemas que tiene su partido. Estrangular las fronteras afecta a la vida de los gibraltareños y a los españoles por igual, porque si las personas que vienen a trabajar aquí luego tardan cuatro horas para cruzar la frontera y volver a sus casas en España, eso, les afecta. Y todo esto, porque un señor, en Madrid, leyó un titular que no le gustó. Margallo tienen que entender que si tú entierras a tus abuelos en tu tierra, y tus hijos te entierran a ti en tu tierra, tu tierra es sagrada. Pero no: hay un señor en Madrid que dice que mi tierra sagrada es suya. Pues que se vaya despertando entonces de ese sueño neandertal. Y además, ése modelo es un modelo franquista; se lo dice el nieto de una española republicana que se refugió en Gibraltar y que hizo su vida aquí y no pudo acudir al funeral de su hermano que se moría porque el dictador (Francisco) Franco le habría cerrado la frontera en 1969. Por eso le digo que el modelo que el señor Margallo intenta imponer es neandertal, un modelo franquista que ya no funciona. Se tiene que despertar ya de su siesta medieval.

-Dada la incertidumbre existente, ¿cree que el Brexit podría alterar el equilibrio político en los territorios británicos de ultramar, como Gibraltar y Malvinas?

-Conozco muy bien el tema de Malvinas y no quiero opinar sobre ello porque sus líderes podrían hacerlo mejor que yo, y les compete a ellos hablar sobre esa cuestión. Y respecto de Gibraltar, España tiene que entender que hay otra manera de hacer política y es la que representó el ex canciller español, Miguel Ángel Moratinos, quien quiso impulsar un contexto tripartito entre España, Gibraltar y Reino Unido para trabajar conjuntamente para que la vida económica de la zona, y de los trece mil trabajadores que cada día cruzan la frontera desde España hacia Gibraltar, y la de los gibraltareños que van a España, fuera más fácil y normal.

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-En este contexto, el gobierno argentino liderado por Mauricio Macri ha dado un giro a la política respecto de las Islas Malvinas y, sin renunciar al reclamo de su soberanía ante las Naciones Unidas, intenta impulsar con Londres una agenda más cercana y abierta que incluye desde el restablecimiento de nuevos vuelos de Malvinas a la Argentina, becas, asistencia sanitaria en casos de salud específicos y cooperación en materia educativa, entre otros puntos. ¿Qué le parece?

-Es un gesto positivo, desde mi punto de vista, si están dispuestos a integrar el punto de vista de las personas que habitan las Malvinas, es decir, si son una parte, y para mí la más importante, en esas conversaciones, para que participen en las decisiones que se lleven a cabo en relación a sus vidas y que les competen sólo a ellos. Esto es positivo. Este tipo de política es similar al proceso tripartito que intentó llevar adelante el ex canciller español Miguel Ángel Moratinos con David Miliband y mi predecesor Peter Caruana; es un proceso de carácter integrador. Y yo me siento, en este sentido, solidarizado con los habitantes de las Islas Malvinas. Esta es la única manera en que podemos acercarnos a la gente y crear riqueza. Crear confianza entre los pueblos. Esa política es una política del siglo XXI y es una política que, aunque estemos en desacuerdo de cuál puede ser el último objetivo de cada de una de las partes, permite trabajar conjuntamente para crear un ambiente mejor para todas las personas.

-En Costa del Sol residen 6.520 latinoamericanos, muchos de ellos trabajan cada día en Gibraltar; incluso, empresarios latinoamericanos que tienen empresas en la ciudad se sienten afectados por la incertidumbre que se vive aquí.

-Es que esta situación nos afecta a todos y entiendo el caso de los trabajadores y de los empresarios argentinos. Igualmente, yo he garantizado a los alcaldes de la zona española limítrofe a Gibraltar que no vamos a poner ninguna traba a los trabajadores que cruzan la frontera cada día para venir a trabajar aquí; o a las personas que quieran venir en plan de negocios o turismo. Mire, en Gibraltar tenemos pleno empleo, y tanto los trabajadores comunitarios como los extra comunitarios, en el caso de los latinoamericanos que aquí trabajan, son esenciales para nuestra economía. Tenemos 23 mil personas trabajando aquí todos los días y más de la mitad, unas 13 mil, vienen desde España cada día, por eso, la inmigración aquí no es una amenaza. Son todos muy bienvenidos y constituyen parte esencial de nuestra economía.

Y respecto de los argentinos, en especial, y de los latinoamericanos, siempre nos es más fácil la relación porque nos podemos comunicar, dado que tenemos en común la lengua española que nos une; porque aquí hablamos además inglés; e incluso encuentro que esto nos permite desarrollar una afinidad y una cercanía intelectual que a lo mejor no podemos tener incluso con otras personas, con las que uno no comparte una lengua y le es más difícil comunicarse.

-En la zona, entre Gibraltar y España, existe una realidad cotidiana que no coincide con los intereses de los políticos de ambos lados.

-Mire, digamos lo que digamos, los políticos en los periódicos, los negocios y la vida económica sigue con su dinamismo a través de la frontera entre España y Gibraltar. Pero ocurre algo aún más importante, y es que la gente sigue enamorándose: un chico de Gibraltar puede ir mañana a una discoteca en La Línea o en Algeciras (las ciudades españolas fronterizas a Gibraltar) y puede enamorarse de una chica española o viceversa, querer tener una relación personal y luego se casan y se vienen a vivir aquí o allí y así se ha hecho esta zona; aquí casi todos tenemos un poco de sangre española, y eso me demuestra que las personas son mucho más inteligentes que los políticos. @hebe_schmidt