El mandatario Evo Morales abrió anoche la posibilidad de también plantear un “mejor camino” para hacer valer los derechos de Bolivia sobre las aguas del río Lauca y del manantial Silala, en el supuesto caso de que el diálogo con Chile no tenga resultados concretos.

“Si (las autoridades chilenas) no quieren tocar mediante el diálogo estos temas importantes, como el Silala y el Lauca, también veremos cuál será el mejor camino para hacer respetar al pueblo boliviano (el derecho) sobre sus recursos naturales, como el agua”, dijo el Jefe del Estado en el acto de posesión del titular de la Dirección Estratégica Marítima, Rubén Saavedra, hasta entonces ministro de Defensa.

Aunque los casos están incluidos en la agenda de 13 puntos, en discusión con Chile desde julio del 2006, aún no existe un acuerdo final entre ambos países. El uso de las aguas del Silala por parte de industrias y poblaciones del norte de Chile es motivo de controversia desde que hace varios años los vecinos desviaran el curso natural del manantial.

También existe un conflicto  sobre el Lauca, cuyas aguas fueron desviadas en 1962 hacia Chile, sin consentimiento de Bolivia. Por ese motivo, ese año las autoridades bolivianas optaron por romper relaciones diplomáticas con el vecino trasandino.

Anoche, Morales volvió a hablar de la eventual demanda de una solución del diferendo ante tribunales internacionales, a 14 días de su anuncio en ese sentido en el Día del Mar. Consideró que esa decisión “no es ninguna provocación, sino una reivindicación del pueblo boliviano”.

Lamentó una vez más el tiempo perdido en el diálogo con Chile. “Nos dimos cuenta, se sentía como que tenemos que esperar 132 años más” para solucionar el conflicto bilateral, dijo. Con la nominación del Director de Estrategia Marítima, además del Consejo Nacional Marítimo, el Gobierno acaba de encaminar el proceso de justificación de la demanda contra Chile.

En el MAS creen que Chile tiene espías. El jefe de bancada del MAS en el Senado, Isaac Ávalos, denunció este martes que Chile cuenta con espías en las esferas políticas de Bolivia. 

La oposición apuntó como la “única confidente” de la administración de Sebastián Piñera a un funcionario del gobierno de Evo Morales. 

El senador del oficialismo negó que una persona afín al Órgano Ejecutivo haya traspasado información confidencial y luego pidió a la oposición “seriedad” al abordar el tema marítimo, aunque dijo que su partido descubrió que existen delatores en otras estructuras, entre ellos periodistas extranjeros. “Me atrevo a decir que hasta el discurso del 23 de marzo del presidente Evo Morales ya (lo) sabían”.

Sin embargo, el diputado de Convergencia Nacional (CN), Luis Dorado, consideró que quien proporcionó información secreta fue una funcionaria del gobierno, que cumplió tareas importantes en el exterior.