El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió a los líderes indígenas que se oponen a la construcción de una ruta en el Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) que se reúnan con representantes de los pueblos originarios de esa región, que este lunes por noche llegaron a La Paz tras marchar más de un mes para demandar la concreción de esa vía.

Morales hizo el pedido luego de recibir a los 37 representantes del Consejo Indígena del Sur (Conisur), que llegaron este lunes a La Paz liderando una marcha de unas 4 mil personas, que partieron el 17 de diciembre desde Isinuta, en el trópico de Cochabamba, en reclamo de la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos y la derogación de la llamada Ley Corta-180 de declaración de intangibilidad del Tipnis.

"Convoquen a sus dirigentes, definan ustedes sobre la Ley Corta, expliquen sus razones a la Asamblea Legislativa", instó el mandatario a los líderes de la Confederación de los Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), opuestos a la ruta por razones ambientales y cuyas movilizaciones tiempo atrás lograron que el gobierno dictara la norma para proteger el parque, según informó la agencia de noticias ABI.

Después de escuchar los argumentos de los 37 corregidores que llegaron a La Paz, el jefe de Estado ratificó que el problema es de todos los pobladores del Tipnis, abogó por una salida concertada y resaltó que el gobierno tiene garantizado el financiamiento de la ruta que unirá a los departamentos de Cochabamba y Beni.

Morales pidió a ambos grupos que se reúnan y se pongan de acuerdo sobre la construcción de la ruta y aseguró que todo lo que convengan será respetado por el gobierno.

Los marchistas, que anoche protagonizaron incidentes con la policía al entrar en La Paz e intentar llegar hasta el Palacio Quemado, sede del Ejecutivo, se alojan en instalaciones de los Coliseos de Villa Victoria y Julio Borelli, y aseguran que permanecerán en la capital administrativa del país hasta que se encuentre una solución a sus reclamos.

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) habilitó cuatro ambulancias y destinó 15 personas, entre médicos y administrativos, para atender a los marchistas, que llegaron con muy pocas pertenencias.

El secretario de Desarrollo Social y Comunitario del Sedes, Hilario Callisaya, hizo este martes un llamado solidario para la provisión de víveres, vituallas y ropa, ya que "muchas de estas personas solo tienen y caminan con abarcas" (sandalia rústica), subrayó.

La autoridad departamental reiteró que el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) donó 2.000 frazadas y 2.000 ponchos para los marchistas, ya entregados por funcionarios del Sedes el viernes, e informó que "está en buen camino" la campaña solidaria impulsada por la gobernación de La Paz para recaudar insumos, pero insistió a la ciudadanía a que haga sus aportes.