La Paz. El Presidente de Bolivia, Evo Morales, respondió las duras críticas que realizó el gobierno chileno luego que el mandatario indicara que nuestro país violaba los derechos humanos de los transportistas su país, debido a un presunto maltrato en las fronteras, en el marco de una cumbre de DDHH en la ONU.

En un acto realizado en Cochabamba, el mandatario sostuvo que cuando se expuso el tema, Chile “no escuchó” los reclamos de las autoridades altiplánicas.

"Ellos nos quitan el mar, nos roban el agua del Silala, desvían el río Lauca y ahora (dicen que) nosotros somos los que ofendemos, los que odiamos, los que los humillamos a ellos. Imagínense", señaló Morales.

Cabe consignar que el canciller nacional, Heraldo Muñoz, catalogó como “un insulto” los dichos del jefe de Estado altiplánico, quien hace unos días expuso la situación de los transportistas bolivianos en Consejo de Derechos Humanos de la ONU, señalando que “cientos de testimonios de bolivianas y bolivianos afectados, maltratados y víctimas de recurrentes violaciones a sus derechos humanos dan cuenta de prácticas racistas y discriminatorias por razón de nacionalidad. Todos los días se ejercitan en la frontera con Chile y en puertos chilenos".

Por su parte, Muñoz replicó afirmando que “el señor Evo Morales ha instituido una política del odio hacia Chile y los chilenos. Los atropellos que denuncia sólo existen lamentablemente en su imaginación ideológica".

Ambos países se encuentras enfrentados en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) debido a la demandan marítima interpuesta por Bolivia con el objetivo de aclarar si el CIJ era un tribunal competente para revisar una salida al mar para el país altiplánico.

Además, a ello se suma el conflicto por el uso de las aguas del río Silala en que el gobierno boliviano asegura que Chile desvió artificialmente el cauce del manantial para usar el recurso hídrico, a lo que la postura nacional sostiene que el afluente es un río de carácter internacional.