El presidente Evo Morales reveló hoy que “varios presidentes”, sin identificarlos, expresaron su disposición para hacer gestiones en el diferendo marítimo con Chile y anunció que está abierto a una fórmula de mediación bajo el principio de una salida soberana al Pacífico. Insistió en que la resolución del diferendo afianzará la integración regional.

“Saludo, (si) cualquier orgnismo internacional quiere mediar, participar, resolver (el conflicto) sin cambiar nuestra posición, que el pueblo boliviano ha decidido: se va volver al mar con soberanía, eso no se revisa. Si algún organismo internacional, o algunos presidentes, como también me expresaron varios presidentes: ‘nosotros podemos hacer gestiones’; ningún problema, abierto a las gestiones”, afirmó en una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno al ser consultado sobre la posición chilena de rechazar la mediación.

El vocero de la demanda marítima Carlos Mesa afirmó en una entrevista con un medio chileno, publicada el 23 de diciembre, que Santiago cerró el camino a una solución del diferendo marítimo dentro de la región y con mediadores, países u organismos como la Unasur o la Celac, por lo que se optó ir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Bolivia instauró la demanda en 2013 en busca de una negociación de “buena fe” para una salida al mar sobre la base de los ofrecimientos de solución hechos a lo largo de la historia. En abril de ese año fue presentada la memoria con alegatos históricos y jurídicos, en tanto que en julio de 2014 el gobierno de Michelle Bachelet objetó la competencia de la CIJ y La Paz reafirmó su jurisdicción en noviembre, lo que abrirá una fase de alegatos orales hacia una resolución final.

Morales aseguró que no variará la posición de una solución con salida soberana al Pacífico e insistió en el afianzamiento de la integración con la resolución del conflicto arrastrado desde 1879, tras la invasión chilena y posterior Guerra del Pacífico.

“Quienes no quieren reconocer (que la solución del conflicto fortalecerá la integración) no son parte de la integración de nuestros pueblos ni de nuestras naciones. Si algún organismo quiere estar al medio, bienvenido, para la solución y de esa manera se repare un daño histórico”, insistió el mandatario.

El gobierno de Michelle Bachelet lanzó una ofensiva diplomática y mediática orientada a desvirtuar los argumentos nacionales, apuntando a la supuesta intención de modificar el Tratado de 1904 con el consiguiente riesgo para la institucionalidad de las fronteras. Además, manifestó la disposición de restablecer el diálogo, pero sin tocar el mar.

Bolivia presentó el viernes 19 el video con los argumentos y las motivaciones de la demanda, para contrarrestar similar iniciativa chilena, mientras que Mesa anunció para enero una intensa campaña internacional, principalmente en Europa y Asia, para explicar la posición y decisión orientada a resolver el diferendo bilateral.

El canciller Heraldo Muñoz anunció ayer que expresidentes y legisladores serán desplazados a diferentes países para explicar y defender su posición. Bachelet no confirmó su asistencia a la posesión de Morales, aunque el mandatario aseguró que la invitación fue cursada oportunamente.