El presidente Evo Morales advirtió que ve “enormes coincidencias” entre las declaraciones de monseñor Tito Solari, respecto a los niños del Chapare (Cochabamba) utilizados en el narcotráfico, y la política de Estado de EEUU contra su gobierno.

También defendió al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de los ataques que recibe sobre temas de terrorismo y a los países que componen la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba).

“Este momento, cuando hay parlamentarios que atacan duramente con el tema de terrorismo al compañero Chávez, y aquí un padre de la Iglesia Católica se enfoca en los niños y adolescentes de mi región… ésta es una política del Departamento de Estado de Estados Unidos. Por una parte, terrorismo y narcotráfico. Ahora son los países del Alba. Hay una enorme coincidencia”, señaló.

En una conferencia de prensa ofrecida en la Residencia Presidencial, el Jefe de Estado afirmó que Solari, arzobispo de Cochabamba, había enfocado de manera intencionada y dirigida contra su persona, hace dos semanas, su preocupación por los niños inmiscuidos en el microtráfico en la zona del trópico de Cochabamba, donde precisamente él se formó antes de entrar a la arena política, para luego ser gobernante.

“No sólo eso. Lo que dijo es que en las noches había escuchado vuelos de avionetas y helicópteros. En el Chapare, por si acaso, de noche no vuelan ni helicópteros ni avionetas, porque no hay pistas iluminadas. Seguramente escuchó algún zancudo que estaba volando. El zancudo vuela toda la noche”, aseveró.

Luego acotó que en la cúpula de la Iglesia no hay “obispos que no tengan ninguna evaluación política” y que más bien “hacen política oportunamente”. Manifestó que aunque cree que Solari, a través de una carta, se disculpó de sus declaraciones, le recomendó al Arzobispo de Cochabamba que presente pruebas del narcotráfico infantil.

“Escuché decir al Padre (Solari) que tal vez sus comentarios fueron exagerados. No sé si es una disculpa, pero es una forma de reconocer errores. Pero lo mejor es presentar pruebas (identificando) dónde están los niños (narcos). De eso se trata”, aseveró.

Se detuvo a siete menores. Durante un informe oral que prestó ante la Comisión de Política Social de Diputados, para responder sobre la situación del narcotráfico en el Chapare, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, manifestó que sólo siete menores de edad fueron detenidos por tráfico de droga en los últimos ocho años.

Dijo que si bien el problema existe, “no se puede generalizar”. Reportó dos aprehensiones en Chipiriri el 2003; otro el 2005 en la misma población; tres “ya imputables”, de 17 años, el 2007 en Isinuta; y el 2009, en Villa Tunari, de un mototaxista de 15 años de edad.

Se ve prepotencia e intolerancia. El ex viceministro de Tierras Alejandro Almaraz respaldó las declaraciones de monseñor Tito Solari y criticó la actitud “intolerante y de prepotencia” del gobierno y de dirigentes sindicales contra la autoridad eclesial de Cochabamba.

“Es verdad lo señalado por monseñor Solari en sentido de que existe narcotráfico en el trópico de Cochabamba... éste es un grave problema social y lo es, en particular, porque el narcotráfico captura y utiliza a adolescentes y ésta es una verdad que debemos saber admitirla y debemos esforzarnos, para empezar el Gobierno y la sociedad, en luchar contra este grave problema”, declaró Almaraz a la red ATB.

Sobre la preocupación de Solari, añadió Almaraz, deben reflexionar todos, pero sobre todo las principales autoridades del Gobierno. “Por qué se responde así (en el Ejecutivo), a mi juicio por una intolerancia que probablemente pretenda proteger una falsa imagen, porque nadie en este país y en el mundo ignora que en el Chapare hay narcotráfico. Los únicos que han sostenido que no hay narcotráfico, porque supuestamente lo impide el control social, son algunos dirigentes sindicales del trópico”, dijo.

Almaraz afirmó que la posición de monseñor Solari no añadió nada a la imagen que se tiene sobre el Chapare. “Hay que reflexionar más sobre el tema de la intolerancia; en el caso de algunos dirigentes del trópico de Cochabamba es realmente un extremo de prepotencia que ojalá pueda ser superado”, indicó.

“Pero en el mismo gobierno, el responder con la descalificación personal a monseñor Solari, ante una afirmación que me parece que es veraz a todas luces, muestra también un grado de intolerancia que yo hago votos por que no se acreciente y que se revierta” para construir una mejor democracia, añadió.