El Cairo. El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, no renunció a su gobierno la tarde de este jueves, pese a los trascendidos que indicaban que el mandatario podía dimitir, en medio de una nueva ola de protestas sociales que se producen en El Cairo.

El nuevo discurso de Mubarak se produce horas después de que la cadena BBC citara al líder del partido del presidente, quien afirmó que el mandatario podría dejar el cargo.

"Hablé con el nuevo secretario general del gobernante Partido Nacional Democrático, Hossan Badrawi", sostuvo un periodista de la BBC. "Dijo: 'Espero que el presidente entregue sus poderes esta noche'", declaró.

El jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA por su sigla en inglés) de Estados Unidos también señaló que era probable que Mubarak renunciara en las próximas horas.

"Hay una fuerte probabilidad de que Mubarak dimita este noche, lo que sería significativo en términos de dónde ocurrirá la transición, esperemos que ordenada, en Egipto", dijo Leon Panetta en una audiencia en el Congreso en Washington.

Asimismo, el primer ministro, Ahmed Shafiq, también indicó a la BBC que el líder de 82 años podría renunciar.

Declaraciones. El presidente Mubarak recalcó que “la prioridad es restablecer la confianza en nuestra economía, en el pueblo y en la norma de vida que hemos conocido en Egipto”, agregando que hay que establecer un “acuerdo nacional de las fuerzas políticas y armadas”, por lo mismo, propone establecer enmiendas a la constitución.

El presidente se refirió a lo que algunas personas están haciendo con su persona, indicando que “tampoco busqué tener una reputación falsa y me entristece ver lo que está haciendo cierta gente”.

Además, el mandatario dijo que “sé que estamos pasando por momentos difíciles, por lo tanto, quiero que los intereses nacionales tengan prioridad (...) Egipto va a superar esta crisis y la gente va a volver a la normalidad y con la honestidad de su pueblo podemos cumplir con las exigencias del pueblo de forma civilizada, por lo tanto, no estamos tomando decisiones por nadie y nadie puede tomar decisiones por nosotros”.

Luego recalcó que ha cumplido con las exigencias del pueblo de forma civilizada.

Para finalizar, Mubarak subrayó que no abandonará Egipto hasta que lo entierren ahí, para después decir que “su pueblo disfrutará de la honestidad de ese país”.