Shevardnadze falleció a las 12:00 hora local (08:00 GMT) tras una grave enfermedad, explicó a la agencia de noticias Dpa su portavoz, Soso Tkebuchava. Nacido el 25 de enero de 1928 en Mamati, cerca de la costa del Mar Negro, Shevardnadze hizo carrera en el Partido Comunista de la Unión Soviética a partir de 1948.

El último presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, lo llevó a Moscú como ministro de Exteriores en 1985. Junto a este, Shevardnadze jugó un papel muy importante en el deshielo político a través de la "glasnost" y la "perestroika". En Alemania es recordado también por su papel en la reunificación.

Georgia: presidente de un país convulso. Shevardnadze fue también presidente de Georgia, aunque tuvo que dimitir en 2003, en medio de la Revolución de las Rosas contra su régimen corrupto de clanes familiares. Su legado político no es tan celebrado allí. Tras la caída de la URSS y el bloque oriental en 1991, dirigió un país dominado por el caos, la pobreza y la guerra civil y no logró estabilizarlo ni iniciar las reformas necesarias.

Decepcionó a muchos georgianos durante su mandato caracterizado por la corrupción y además no solucionó los conflictos en torno a las separatistas regiones de Abjazia y Osetia del Sur, hoy declaradas independientes, aunque no reconocidas internacionalmente.

En los once años de su presidencia sobrevivió a tres atentados.