Bogotá. Al menos 22 guerrilleros de las FARC murieron este domingo en combates con la policía en una zona selvática del suroeste de Colombia, cerca de la frontera con Ecuador, en el golpe más fuerte de las Fuerzas Armadas contra el grupo rebelde en los últimos meses, informó el gobierno.

El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, dijo que los enfrentamientos se registraron cerca al municipio de San Miguel, en el departamento del Putumayo, en la misma región en donde hace más de una semana la guerrilla realizó un ataque en el que murieron ocho policías.

Inicialmente, la Fuerza Aérea bombardeó un campamento y posteriormente un comando de la policía desembarcó en helicópteros y combatió con los rebeldes que intentaban replegarse en medio de la selva.

"La operación transcurrió en forma muy positiva con bombardeo de nuestra Fuerza Aérea y con desembarco de nuestros hombres jungla que aseguraron el sector. La operación sigue en desarrollo, hasta este momento el parte es de 22 narcoterroristas dados de baja", aseguró Rivera, al entregar un informe al presidente Juan Manuel Santos.

Los guerrilleros muertos pertenecían a las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo rebelde activo más antiguo del hemisferio que dice luchar por imponer un sistema socialista en este país con marcadas diferencias sociales entre ricos y pobres.

Ese grupo rebelde, considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, lanzó en las últimas tres semanas una ofensiva en la que murieron más de 55 personas entre policías, soldados y guerrilleros, con el aparente propósito de mostrar su poder militar y presionar al Gobierno de Santos a iniciar una negociación de paz.

"Arreciar", orden presidencial. Pero el mandatario rechazó la posibilidad de una negociación de paz con las FARC y la condicionó a que liberen a las personas que mantienen secuestradas, a que suspendan sus hostilidades y que anuncien públicamente su intención de deponer las armas y reintegrarse a la vida civil.

Los recientes ataques de las FARC, apoyadas en algunas regiones del país por el más pequeño Ejército de Liberación Nacional (ELN), obligaron al gobierno de Santos a replantear los esquemas de seguridad y a ordenar a las Fuerzas Armadas intensificar la ofensiva contra la guerrilla.

Las FARC y el ELN fueron debilitados militar y políticamente durante el gobierno del ex presidente Alvaro Uribe, quien lideró una ofensiva sin antecedentes apoyada por Estados Unidos que las obligó a replegarse a lejanas regiones selváticas y montañosas.

Santos prometió continuar la ofensiva contra los rebeldes que aún mantienen capacidad de realizar ataques en las zonas en donde aún tienen presencia, así como acciones de gran impacto en los centros urbanos.

El presidente Santos felicitó al ministro de Defensa y a los mandos de las Fuerzas Armadas por los resultados de la operación Fortaleza Dos y dijo que en la ofensiva realizada en el departamento del Putumayo, las FARC han perdido 32 combatientes en los últimos meses.

Rivera aseguró que la operación del domingo se realizó en territorio colombiano y que informó de los resultados al gobierno de Ecuador.

"La consigna es arreciar, arreciar y arreciar y aquellos que se atrevan a levantar su mano criminal contra cualquier miembro de nuestra Fuerza Pública o contra cualquier compatriota, va a recibir todo el peso de la ley como sucedió hoy", advirtió Rivera.