Beirut. Al menos 69 personas murieron el lunes en el sur de Siria, en su mayoría en enfrentamientos entre desertores del Ejército y soldados leales al presidente Bashar al-Assad, dijeron activistas este martes.

La violencia ocurre mientras Siria enfrenta un creciente aislamiento internacional después de la decisión de la Liga Arabe de suspender su membresía en respuesta a la represión de Assad de ocho meses de protestas que piden su derrocamiento.

Cientos de personas murieron en lo que va de este mes, convirtiéndolo en uno de los períodos más sangrientos de las protestas sirias, inspiradas en levantameintos que han derrocado a líderes en Túnez, Egipto y Libia.

La Organización Siria por los Derechos Humanos dijo que 34 soldados y miembros de las fuerzas de seguridad sirias murieron en enfrentamientos con supuestos desertores del Ejército, que atacaron vehículos militares en una sureña provincia el lunes.

Imágenes de video emitidas por el canal de televisión Al Jazeera mostraron lo que parecía ser un tanque envuelto en llamas junto a otros vehículos incendiados.

Al menos 12 de los atacantes también murieron, dijo el Observatorio, con sede en Gran Bretaña, mientras que otras 23 personas murieron por "fuego desde puestos de seguridad y del Ejército" en pueblos del sur del país.

Siria ha prohibido a la mayoría de los medios extranjeros del país, volviéndose difícil verificar reportes contradictorios de las autoridades y los activistas. La agencia de noticias estatal siria SANA no mencionó los enfrentamientos del lunes en el sur.

Naciones Unidas dice que 3.500 personas murieron en la represión de Assad de las protestas y grupos de derechos humanos afirman que las fuerzas de seguridad realizaron matanzas y torturas que constituyen delitos de lesa humanidad.

Las autoridades culpan a los grupos armados por la violencia, diciendo que al menos 1.100 soldados y policías murieron desde el levantamiento en marzo.

Junto a las protestas callejeras, que los grupos de derechos humanos dicen que han sido mayormente pacíficas, una creciente insurgencia armada ha apuntado contra el Ejército y las fuerzas de seguridad de Assad.

La violencia del lunes ocurrió en la provincia sureña de Deraa, que comparte su frontera con Jordania y la región donde las mayores protestas surgieron por primera vez contra Assad en marzo.