MANAMA (Reuters) - La policía de Bahréin disparó gases lacrimógenos contra una protesta en las afueras de la capital el sábado, la víspera del Gran Premio de Fórmula Uno, y los activistas respondieron lanzando cócteles molotov, horas después del hallazgo del cuerpo de un manifestante tras enfrentamientos nocturnos.
Unas 7.000 personas participaron en una marcha convocada por los partidos de oposición en Diraz, demandando reformas democráticas en el estado, gobernado por la familia Al Khalifa.

Algunos sostenían carteles en los que pilotos de la Fórmula Uno aparecían como policías antidisturbios golpeando a manifestantes.

El Gobierno de Bahréin ha gastado 40 millones de dólares para organizar la carrera, con la esperanza de mostrar que se ha vuelto a la normalidad tras una fuerte represión el año pasado contra las manifestaciones de la Primavera Arabe.

Pero las imágenes televisadas de los enfrentamientos en las calles amenazan con avergonzar al deporte y a las marcas mundiales que apoyan a la categoría.

"El Gobierno está usando la carrera de la Fórmula Uno para su campaña de relaciones públicas", dijo Nabeel Rajab, activista de derechos humanos. "No le está saliendo como quería", añadió.

Periodistas de Reuters en Diraz, cerca de la capital Manama, dijeron que la policía intentó alejar a los manifestantes de una rotonda disparándoles gases lacrimógeno y estos respondieron con cócteles molotov.

Activistas describieron enfrentamientos en varios distritos.

Mohammed al-Maskati, miembro de la Sociedad Juvenil de Bahréin por los Derechos Humanos dijo que la policía usó gras lacrimógeno, balas de goma y bombas de ruido contra una multitud de varios cientos de personas que intentaban llegar a una carretera principal en al-Bilad al-Qadeem, un barrio chií de la capital.

La marcha se realizó para protestar por la muerte de Salah Abbas Habib, de 37 años, miembro de un grupo que fue golpeado por la policía en los disturbios del viernes, dijo el activista.

El partido opositor Wefaq publicó la fotografía del cuerpo de Habib, que fue encontrado en el tejado de un edificio en una localidad rural.

La muerte de Habib enfureció a miembros de la mayoría chií del país, que reclaman que han sido marginados por mucho tiempo por la elite suní y tratados con brutalidad desde la represión contra las protestas del 2011.

"Nuestras demanda inicial era la elección de un nuevo Gobierno, pero tras el abuso que recibimos el pueblo quiere que el régimen caiga", dijo Ahmed Madani, quien participaba de la protesta.

Se planifican más marchas. Hasta el momento no han ocurrido protestas cerca del circuito del Gran Premio, que se cubrió con capas de seguridad. La práctica y clasificación del sábado se llevaron a cabo sin incidentes.

Decenas de vehículos blindados y fuerzas de seguridad con equipos antidisturbios se desplegaron a lo largo de la carretera que lleva al Circuito Internacional de Bahréin y alrededor de Manama.
Los manifestantes culpan a la elite suní de cerrarles el paso a las oportunidades, empleo y vivienda.

El Ministerio del Interior dijo en un comunicado que lanzó una investigación sobre la muerte de Habib. "Los autores de este crimen, quienes quiera que sean, serán llevados ante la justicia", afirmó.
Según Maskati, tres testigos vieron que Habib fue alcanzado por perdigones mientras huía de la policía. Dijeron que no sabían si había muerto por el disparo o por los golpes de las fuerzas de seguridad.

La carrera del año pasado fue cancelada después de una brutal represión contra los manifestantes por la democracia en Bahréin, centro financiero y modesto productor de petróleo que también es la sede de la Quinta flota, puesto principal de la Marina de Estados Unidos en la región.

Durante las protestas del año pasado, entraron al país fuerzas de seguridad de la vecina Arabia Saudí, limpiaron las calles y murieron 35 personas, incluidos agentes de seguridad.

Desde entonces, sumido en disturbios de bajo perfil, Bahréin invitó a una comisión independiente a redactar nuevas reformas, y ha promulgado algunas, pero los grupos de derechos humanos dicen que aún queda mucho trabajo por hacer.

Líderes opositores dijeron que más de 100 organizadores de protestas fueron arrestados en allanamientos nocturnos durante la pasada semana.