Mascate. Sarah Shourd, una de los tres estadounidenses detenidos en Irán por más de un año por sospecha de espionaje, dejó Omán este sábado para dirigirse a su casa en Estados Unidos.

Shourd, de 32 años, fue detenida cerca de la frontera de la república islámica con Irak a fines de julio del 2009, junto con dos compañeros varones, Shane Bauer y Josh Fattal. Sus familias dicen que los tres estaban en una excursión de montaña en el norte de Irak en aquel momento.

Arribó al Estado del Golfo Arabe de Omán el martes y voló a Dubai el sábado, en tránsito a Nueva York.

"Agradezco al Sultán Qaboos y a las autoridades omaníes por albergarme en Omán", dijo en una conferencia de prensa poco antes de su partida de Mascate, dijo a Reuters un testigo.

"Me gustaría agradecer al embajador estadounidense por patrocinar a mi familia", comentó, y pidió a la gente que rece por la liberación de sus compañeros.

Irán debería liberar a los dos restantes ciudadanos de Estados Unidos como "significativo gesto humanitario", dijo el viernes la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

Funcionarios estadounidenses y las familias de los detenidos han rechazado los cargos de Irán de espionaje, y dijeron que simplemente se extraviaron cerca de la frontera mientras realizaban montañismo en el norte de Irak.

La familia de Shourd dice que se le ha negado tratamiento por problemas de salud, incluyendo un bulto en el pecho y células cervicales precancerosas.

Bajo la ley islámica de Irán, el espionaje puede ser castigado con ejecución. El caso ha complicado más las relaciones entre Teherán y Washington, ya dañadas por las disputadas actividades nucleares de Irán.