El presidente José Mujica se jugó definitivamente por Argentina y Venezuela en esta cumbre del Mercosur y consolidó el giro de Uruguay hacia el eje “bolivariano”, integrado además por Ecuador y Bolivia, con Cuba como el faro guía.

El continuo acercamiento a la presidenta argentina Cristina Fernández y al presidente venezolano Hugo Chávez reflejan un cambio de foco en la política exterior de Uruguay respecto al anterior gobierno del también frenteamplista Tabaré Vázquez.

Mujica lideró el movimiento a favor de Argentina en el conflicto con Gran Bretaña por la soberanía de las islas Malvinas, y fue el primer país del bloque regional en impedir el acceso a sus puertos de barcos comerciales con la bandera inglesa del archipiélago.
Todos los países de América del Sur, incluido Uruguay, habían prohibido ya el ingreso de los buques de guerra de la marina británica. Pero Mujica fue más lejos y a su influjo el Mercosur adoptó la misma actitud en una decisión que expone a todo el bloque a un incidente diplomático con Gran Bretaña.

El presidente uruguayo además accedió al pedido de Argentina y Brasil de negociar aumentar la lista de productos que se descuelgan del arancel externo común del Mercosur, una medida que aumenta el proteccionismo de los grandes del bloque y puede complicar a los socios pequeños, entre ellos Uruguay.

Mujica también fue quien propuso en esta cumbre de mandatarios en Montevideo incluir a Venezuela como miembro pleno del Mercosur, pese a que el ingreso del país del caribe no cumple con todos los requisitos consagrados en el tratado constitutivo del organismo. Aún falta la aprobación del Parlamento de Paraguay, en su mayoría contrario a ese ingreso al bloque.

Aún así Mujica propuso saltearse con algún dibujo jurídico-institucional este escollo para que tras cinco años de espera Chávez tenga por fin poder de decisión en el Mercosur. Pero el canciller paraguayo, Jorge Lara, aseguró el lunes de noche que jurídicamente el ingreso de Venezuela “no es factible”. “Así como están las cosas no tiene ninguna viabilidad el ingreso de Venezuela”, advirtió.El martes de mañana Mujica se reunió con el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, para intentar acordar una alternativa, pero no tuvo éxito.

Al final, tras las dudas del gobierno paraguayo y la amenaza de un juicio político a Lugo por parte de los legisladores opositores de su país, los presidentes del Mercosur terminaron creando una comisión que viajará a Asunción a intentar convencer a los senadores que se oponen a darle cabida a Chávez en el bloque.

Mujica siempre se mostró agradecido con Chávez por los llamados “petrodólares” que el gobierno bolivariano concedió para remodelar el Hospital de Clínicas y para crear la empresa Envidrio (con ex trabajadores de Cristalerías del Uruguay). También por el acuerdo con Petróleos de Venezuela (Pdvsa) por el que Uruguay compra crudo con muchos años de plazo y poco interés. Uruguay negocia además una quita de la deuda que tiene con Pdvsa, superior a los US$ 650 millones.

Con Argentina Mujica optó por el diálogo y la negociación amistosa para recomponer el distanciamiento con su antecesor Tabaré Vázquez. Apoyó a Néstor Kirchner como secretario general de la Unasur y así logró terminar con el bloqueo del puente a mediados de 2010. Con los últimos gestos amistosos hora espera concretar el dragado del canal Martín García, el acceso a energía de Paraguay a través de Argentina y el visto bueno para ampliar el puerto de Nueva Palmira, sobre el río Uruguay, compartido.

La actitud de Mujica en esta cumbre del Mercosur fue duramente criticada por los líderes de la oposición, Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional) y Pedro Bordaberry (Partido Colorado).

Mujica respondió a través del servicio de prensa de Presidencia. Dijo que “principios e intereses cimientan la política exterior del Uruguay”. “No deberían separarse los unos de los otros para medir la realidad”, sentenció.

Con la política exterior del presidente José Mujica, atrás quedó el tiempo en el que Uruguay promovía un acercamiento político y comercial con Estados Unidos. Ahí puso el foco el gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010) cuando el Mercosur dio señales de no cumplir con sus expectativas.

El modelo de Vázquez fue el Chile de Michelle Bachelet, a quien en reiteradas ocasiones puso como ejemplo del “regionalismo abierto” que, según el ex presidente, debía guiar el curso internacional de Uruguay. Chile es un Estado asociado al Mercosur que firmó decenas de acuerdos de libre comercio, entre otros con Estados Unidos.

Con Venezuela Vázquez inició una primera etapa de acercamiento político y comercial, de donde surgió el convenio con PDVSA y otros acuerdos. Pero a medida que Hugo Chávez se ponía más extremista con Estados Unidos, Vázquez se fue distanciando de su par venezolano. Así fue que se alejó del eje “bolivariano” y adoptó un vinculo pragmático que terminó en distanciamiento. Vázquez dejó de ir a reuniones en Caracas y Chávez a las de Montevideo.

Vázquez priorizó a Estados Unidos y a Chilelll
Argentina es el tercer destino de las exportaciones uruguayas, 7,4%, detrás de China 8,7% y Brasil, 20,4%. Venezuela está en el sexto lugar con una participación de 3,9% de las ventas al exterior.