Montevideo. En otro maratónico viaje a Buenos Aires, el presidente José Mujica se reunió este viernes con su par argentina Cristina Fernández y volvió a apelar a la buena sintonía entre ambos para destrabar dos temas que el gobierno e industriales tenían en los primeros lugares de la lista de prioridades y sobre los que existían diferencias.

Por un lado firmaron un acuerdo para dar el puntapié inicial a la construcción de una planta regasificadora con la que Uruguay podría tener gas natural a partir de 2013.

Además, con el tema de fondo de las licencias no automáticas a la importación, la mandataria argentina le manifestó a Mujica que la norma de su gobierno no impactará sobre las exportaciones uruguayas, tal como habían adelantado fuentes del kirchnerismo ante las protestas de los exportadores locales.


Desde el punto de vista de la relación de intercambio comercial entre ambos países, Mujica escuchó de Fernández la letra chica del régimen de importación argentino que dificulta la entrada de productos desde el exterior que puedan competir con aquellos producidos en su país, y salió de la reunión de 40 minutos convencido de los argumentos K de que no habrá mayores dificultades para Uruguay.

La decisión de Argentina de aumentar de 400 a 600 los productos contemplados dentro del régimen de licencias no automáticas (LNA) había provocado severas críticas en Uruguay y obligó a rápidas aclaraciones sobre que la medida no impactaría en los países del Mercosur. "Creo que me fue bastante bien. No va a haber problemas", dijo el presidente tras el encuentro.

A comienzos de la semana, el embajador en Buenos Aires, Guillermo Pomi, y el responsable de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Luis María Kreckler, habían avanzado en un proyecto para crear una comisión que monitoree el comercio entre los dos países para mitigar el efecto de la medida.

Unos días después, el propio Kreckler y su par de Industria y Comercio, Eduardo Bianchi, habían ratificado a sus pares uruguayos que las licencias no automáticas que aplica Argentina "persiguen el objetivo de monitorear las importaciones desde extrazona y de ninguna manera están dirigidas a obstaculizar el comercio" entre los países miembros de la región. "La comisión va a funcionar, no sé si los empresarios estarán conformes", expresó Mujica.

Pero además, según el acuerdo que suscribieron ambos mandatarios este viernes en la residencia presidencial de Olivos, se confirmó que las empresas públicas energéticas estatales de ambos países (UTE y ANCAP por Uruguay, y Enarsa por Argentina) explotarán conjuntamente una planta regasificadora que estaría en un barco frente a Montevideo y conectada por un gasoducto a Argentina. Uruguay podrá tener gas natural dentro de dos años.

Será una sociedad mixta entre empresas estatales argentinas y uruguayas para proveer a la matriz energética uruguaya y que también ayudará a Buenos Aires en los picos de consumo. La planta produciría en principio 10 millones de metros cúbicos de gas, de los cuales, en una primera etapa, Argentina compraría la mitad.

Según el mandatario, la nueva planta permitirá bajar "de inmediato" el costo de funcionamiento de algunas plantas de generación de energía que funcionan con petróleo.

Tras la firma de los acuerdos en la residencia de Olivos, a la que llegó acompañado por el vicecanciller Roberto Conde, Mujica se dirigió junto a Fernández a la inauguración de la denominada Casa de la Patria Grande Néstor Kirchner, un centro de estudios que desde el ámbito de la Unasur busca homenajear al ex presidente argentino fallecido el 27 de octubre de 2010, y que este viernes hubiese cumplido 61 años.