Al final, luego de una etapa de extrema frialdad, José Mujica y Cristina Fernández se reunieron en La Habana durante 45 minutos. Todo se complicó cuando Mujica habilitó a UPM a aumentar su producción. Fuentes políticas aseguran que Cristina esperaba que Mujica lo hiciera luego de las elecciones argentinas. Las fuentes aseguran que en el último encuentro la presidenta argentina le levantó la voz a Mujica y la relación quedó congelada.

Ahora, al calor de La Habana comenzó a tomar vida y se integrará un grupo para hacer un punteo de temas a tratar, ninguno de ellos de fácil solución. Aquí van alguno de ellos:

- Medidas portuarias: Decreto argentino prohíbe que las exportaciones argentinas sean transbordadas en terminales marítimas de Uruguay ya que nuestro país no firmó el Acuerdo Regional sobre Transporte Marítimo.

- Dragado del canal Martín García, un asunto que lleva décadas sin resolverse y que Argentina busca evitar para que el canal Mitre siga siendo más competitivo. La semana pasada Almagro se mostró rendido sobre este asunto.

- Acuerdo para la realización de obras de ampliación en el puerto de Nueva Palmira donde hay obras demoradas a la espera de la habilitación argentina.

- Aceitera Cereoil: pretende instalarse en un predio lindero a la histórica playa de La Agraciada.

- Regasificadora: Argentina decidió no formar parte de la planta que permitirá brindar una buena oferta energética en la región. Queda pendiente ver si el gobierno K acepta comprar el gas que se licué en la planta.

- Pluna: Argentina debe autorizar a la nueva empresa la utilización de la ruta Papix, que al ser más directa, ahorra costos de combustible. Esa autorización fue negada. Pero lo fundamental para Alas U, es que le otorgue horarios preferenciales para aterrizaje y despegue en Aeroparque. De lo contrario la aerolínea no será rentable.

- UPM: Los informes sobre la calidad del agua del río Uruguay, donde está la planta UPM, fueron impedidos de ser publicados por decisión de Argentina. El gobierno de Cristina Fernández anunció en octubre que irá nuevamente a La Haya, pero nunca concretó esa medida.

El tratado del Mercosur se convirtió en letra muerta cuando Argentina aplicó medidas proteccionistas que dificultan al máximo el ingreso de productos exportados por Uruguay. Licencias no automáticas de importación, trabas para acceder a dólares y la exigencia de permisos previos complicaron los negocios.

La medida del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que no accede a créditos internacionales, trata de frenar la salida de dólares. En los hechos, cayeron las exportaciones de Uruguay a ese mercado y llegaron menos turistas.