Abiyan. Naciones Unidas se preparaba el martes para un retiro parcial de su equipo en Costa de Marfil, mientras líderes del Africa occidental buscaban desarticular una lucha de poder entre los candidatos rivales de la reciente elección presidencial.

El desacuerdo por el resultado de los comicios del mes pasado en el mayor productor de cacao del mundo elevó el riesgo de nuevos hechos de violencia en un país aún dividido en dos por una guerra ocurrida entre el 2002 y el 2003.

El actual presidente Laurent Gbagbo fue investido la semana pasada, pese a que la comisión electoral del país declaró a Alassane Ouattara ganador de los comicios del 28 de noviembre, luego de que el Consejo Constitucional revocara la decisión.

"Es una reubicación provisional de personal no esencial (...) Tenemos tensiones ahora. Es un procedimiento normal. Es una reubicación temporal", dijo el portavoz de la misión de la ONU Hamadoun Toure de los planes para reubicar a 600 empleados en Gambia y Senegal.

El organismo mundial tiene cerca de 10.000 fuerzas de paz en el país.

Los futuros del cacao en Londres llegaron a nuevos máximos ante el temor de interrupciones a los suministros mundiales, con un alza en los contratos a dos meses de más de 1,5% a 2.081 libras por tonelada.

El eurobono de US$2.300 millones de Costa de Marfil, un barómetro del ánimo inversionista, vio su rendimiento subir por sobre el 12% este martes desde los niveles previos a los comicios, cuando se encontraba bajo el 10%.

El ambiente está tenso luego de que enfrentamientos con fuerzas de seguridad dejaran al menos 10 muertos, pero la principal ciudad marfileña de Abiyán parecía tranquila, con sus calles con el tráfico habitual.

Naciones Unidas, Estados Unidos, la ex potencia colonial Francia, la Unión Europea y la Unión Africana rechazan la proclamada victoria electoral de Gbagbo, quien posee el control del Ejército y la televisión estatal.