Managua. Todos los indicativos apuntan a que el pueblo de Nicaragua, al menos la mitad de los electores, reelegirá hoy al presidente Daniel Ortega para que siga gobernando Nicaragua durante los próximos cinco años.

Durante toda la campaña, Ortega ha dominado las encuestas frente a los opositores, el empresario radial y libretista Fabio Gadea, de la Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), que ha ocupado el segundo lugar, y el expresidente Arnoldo Alemán, del partido Liberal Constitucionalista, que también participa en alianza con otros partidos.

Tanto Gadea, como Alemán hacen cávalas y guardan la esperanza de ganar este domingo si los liberales dejan a un lado la división y deciden votar por cualquiera de los dos. Los analistas estiman que el más pujante de los opositores es Gadea, que puede captar el voto de los independientes y obligar a Ortega a una segunda ronda electoral.

Ortega ha gobernado este país por 10 años, primero encabezando una junta de comandantes guerrilleros, tras el derrocamiento de Somoza a inicios de los años 80. de 1990 a 1995 siendo electo presidente; en el '95 intentó reelegirse y fue derrocado por Violeta Barrios.

El pacto con Alemán. Tras una sucesión de gobiernos liberales, Arnoldo Alemán (1997-2002) y Enrique Bolaños ( 2002-2007), retorna al poder (2008-2012) juntando más votos tras la división del partido Liberal. Esta sería su tercera participación en elecciones y de manera cuestionada, ya que la Constitución de Nicaragua lo prohíbe.

Ortega logra colarse en la papeleta electoral tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia, la que es dominada por magistrados amigos suyos y del expresidente Arnoldo Alemán, con quien mantiene un “pacto político” para la gobernabilidad de Nicaragua, que no es otra cosa que la repartición de cargos en los poderes del Estado.

Elecciones 2011. Un total de 3.4 millones de electores se espera que acudan a las urnas para elegir a un presidente y a un vicepresidente, a 90 diputados a la Asamblea Nacional Legislativa y 20 al Parlamento Centroamericano.

El Consejo Supremo Electoral (CSE) anunció que se han instalado 12,960 mesas electorales receptoras, las que funcionarán en 4,296 centros de votación en los 153 municipios del país. Solo en Managua, la capital, fueron habilitados 3,086 centros de votación, una de las plazas más fuertes, donde votan en promedio 800,000 personas.

Las armas escondidas. Unos 15,000 agentes de la Policía Nacional se encargarán de la seguridad y el orden en las elecciones, mientras que una cantidad igual de miembros del Ejército Sandinista custodiarán los centros de votación y trasladarán los votos escrutados a los sitios seguros. El centro de recolección será el Estadio Nacional de Béisbol en el centro de Managua.

Desde el viernes a las seis de la tarde es prohibido portar armas, restricción que se expande hasta las seis de la tarde del martes de esta semana. La prohibición de venta y consumo de bebidas alcohólicas está vigente desde ayer sábado a las seis de la tarde hasta las seis de la mañana de este lunes.

Organizaciones de la sociedad civil como el Instituto para el Desarrollo de la Democracia (Ipade), así como Ética y Transparencia (E&T), temen que no haya transparencia en estas elecciones y se ejecute un fraude a favor del oficialismo.

Dichas organizaciones desplazarán 62,000 observadores en todo el territorio, contingente que no fue acreditado por el CSE, que a última hora emitió un comunicado ordenando que se diese facilidades a estos delegados para ingresar a los centros de votación, pero no dice que pueden estar presentes a la hora del escrutinio.

Unos 90 representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea observarán el proceso en carácter de “acompañantes”, porque así lo dispuso el gobierno de Ortega.