Managua. Los presidentes de Nicaragua, Honduras y El Salvador relanzaron un compromiso de paz y mandataron a los cancilleres de sus respectivos países para conformar una comisión tripartita cuyo fin es convertir la zona del Golfo de Fonseca, que comparten las tres naciones en el Mar Pacífico, en una zona de paz, desarrollo y seguridad.

El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, anfitrión del encuentro que duró aproximadamente cinco horas, leyó al final del encuentro la llamada "Declaración de Managua" en la que los mandatarios reafirmaron la decisión de resolver los conflictos que se puedan originar en la zona por la vía pacífica y negociada.

Ortega ponderó la presencia de sus colegas de Honduras y El Salvador, "que han venido para trabajar por la paz que se fundamenta en el respeto al derecho".

Agregó que los mandatarios reconocen en la Declaración de Managua, la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya de 1992, emitida en el marco de un diferendo entre El Salvador y Honduras.

"Estamos partiendo del principio de reforzar la autoridad de la Corte Internacional de Justicia, que reconocemos sus sentencias y, por eso, hemos decidido revisar el estado de cumplimiento de la ejecución de la sentencia de La Haya".

"Hemos dejado claro que en los incidentes que se puedan presentar en la zona del Golfo de Fonseca, no caben las soluciones militares o las opciones bélicas", dijo Ortega.

El presidente Mauricio Funes de El Salvador dijo, por su parte, que en el encuentro se avanzó sustantivamente en el compromiso de "dejar claro" que los problemas como las posibilidades de desarrollo en el Golfo de Fonseca se resolverán bajo el espíritu de la "Declaración de Managua" en la que se acuerda el diálogo y la cooperación como mecanismo de solución de las controversias.

"Hemos sido claros que nos anima una voluntad pacifista donde privilegiamos la solución de los conflictos por la vía pacífica y negociada y descartamos cualquier uso de la fuerza militar para resolver estos conflictos", dijo el presidente Funes.

Destacó que los presidentes de los tres países descartaron "interpretaciones interesadas de algunos sectores" que pretenden hacer ver la zona del Golfo, como una zona de disputas.

"La declaración de Managua es clara al definir la zona del Golfo de Fonseca como una zona de paz, desarrollo y seguridad", subrayó Funes.

En tanto el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, manifestó su complacencia por los resultados del encuentro que calificó como "sumamente positivo".

"Quiero reiterar que la voluntad política de los tres países es la de mantener el Golfo de Fonseca como una zona de paz, acción que respaldamos plenamente para que los proyectos desarrollo beneficien a nuestros pueblos", aseguró Lobo.