Managua. El primer intento de la opositora derecha nicaragüense de exonerar al ex presidente Arnoldo Alemán y su ex canciller, acusados de corrupción, mediante la aprobación de una polémica amnistía fracasó este martes en el pleno del Congreso.

Una comisión legislativa aprobó a fines de enero una ley de amnistía para funcionarios y ex funcionarios acusados o indagados por delitos de corrupción entre 1990 y 2007.

Pero la lista de posibles beneficiarios se redujo a Alemán y el ex canciller Eduardo Montealegre, principales figuras de la derecha que buscarían disputar la presidencia en el 2011.

El presidente del Congreso, el diputado oficialista René Núñez, convocó para este miércoles a una nueva sesión, luego de que en la de este martes no hubo quórum para debatir la ley.

"No hay los votos para esa amnistía corrupta e inmoral. Hoy solamente fue el primer round y por lo tanto esta amnistía tenemos que derrotarla completamente", dijo el diputado sandinista José Figueroa, luego de que a la sesión del martes no se inscribieron los parlamentarios oficialistas.

Cientos de seguidores del Frente Sandinista, del presidente Daniel Ortega, gritaban dentro del Congreso "ladrones, ladrones" y "no a la amnistía", mientras que otros protestaban frente al edificio del cuerpo legislativo.

El ex presidente Alemán (1997-2002), líder del mayor partido opositor, ha dicho que podría postularse a la presidencia en el 2011 luego de que la Corte Suprema de Justicia revocó una sentencia a 20 años de cárcel por fraude, peculado y otros ilícitos.

No obstante, tiene pendientes otras acusaciones por presunta corrupción durante su Gobierno.

Fraude y tráfico de influencias. Montealegre, un ex banquero que fue canciller en el gobierno de Alemán y luego ministro de Hacienda durante la gestión del ex presidente Enrique Bolaños (2002-2007), tiene acusaciones pendientes por fraude y tráfico de influencias derivadas de un escándalo financiero.

La oposición busca aprobar la amnistía, según dicen sus líderes, para evitar que el Gobierno de Ortega -un ex guerrillero enfrentado con Estados Unidos- "manipule" al poder Judicial, en referencia a un fallo de la Corte en octubre que le abrió las puertas a la reelección.

La aprobación de la amnistía requiere una mayoría simple en el pleno del Congreso, de 92 asientos, luego que este haya superado el quórum de 47 votos para iniciar sesiones.

La bancada del gobernante Frente Sandinista tiene 38 escaños y puede ganar unos 8 ó 9 diputados de otros partidos cuando forma alianzas para impulsar algunos temas.

Analistas locales han cuestionado la polémica ley ya que, en caso de aprobarse, dejaría un mal precedente y abriría la puerta a futuros posibles ilícitos dentro del Gobierno.

Encubrir "actos inapropiados que nunca se olvidarán ni perdonarán significaría desde ahora refrendar posibles ilícitos de los futuros políticos que ocupen altos cargos", dijo el analista Néstor Avendaño.