Managua. Un llamado a invocar de manera urgente la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), para denunciar los hechos que se están viviendo en Nicaragua, formuló el presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Manuel Martínez.

Asimismo, el magistrado sostuvo que “la Asamblea está siendo impedida de sesionar, está sitiada en diferentes lugares, de manera que hay motivo de preocupación ciudadana, no es cuestión de partido político. Por todos los acontecimientos del martes y de ayer (miércoles), la población debería cerrar filas para evitar que una dictadura se imponga en Nicaragua”.

Martínez sostuvo que la estrategia del gobierno de Daniel Ortega es comparable con la de los presidentes de Bolivia y Ecuador, “al desbaratar los poderes del Estado echándoles la gente encima”, afirmó.

Agregó que están dadas las condiciones para que los legisladores pidan la intervención de la OEA. Argumentó que “nosotros como Poder Judicial no podemos decir que nos han violentado nuestra institucionalidad, porque todavía funcionamos aunque de manera irregular, pero no nos han echado a la calle, mientras que a la Asamblea Nacional no la han dejado utilizar su sede y persiguen a los diputados adonde pretenden reunirse, eso sí es una destrucción del Poder Legislativo”, dijo El Nuevo Diario.

Añadió que los diputados “ya están en las condiciones que la carta requiere para que se invoque la intervención de los Estados Americanos a través de una misión que viene a investigar, pedir informe al Gobierno y ver cómo se restablecen las cosas”.

Esta semana, la tensión política en Nicaragua se profundizó y durante siete horas partidarios del gobierno sitiaron la sede de la Asamblea Nacional –donde la oposición tiene mayoría-, impidiendo que los diputados pudieran sesionar.

En la jornada los manifestantes quemaron dos vehículos, destruyeron parcialmente otros dos –incluyendo el de un canal de televisión- y dispararon morteros, mientras que la Policía Nacional desplegó a más de cien agentes antimotines, en lo que el diario La Prensa describió como “el segundo día de sitio en Managua”.