Caracas, Xinhua. Nicolás Maduro se juega la vida por mantener el legado del recientemente fallecido presidente Hugo Chávez, según reconoció durante la campaña presidencial en la que compite por mantener el "Socialismo del siglo XXI" impulsado por el carismático mandatario.

Maduro, de 50 años, se define como "hijo del comandante Chávez", quien en vida le confirió su legado político de 14 años al frente de la presidencia de la nación sudamericana desde el año 1999.

Tras la victoria electoral de Chávez en octubre pasado, el canciller de Venezuela durante los últimos siete años fue designado vicepresidente, fecha en la que empezó a figurar como uno de los miembros más fuertes dentro del chavismo.

A finales de 2012, Maduro gozaba del 4% de aceptación como sustituto de Chávez. Sin embargo, según las encuestadoras, el ahora "presidente encargado" y candidato presidencial cuenta con más del 50% de la preferencia electoral a menos de una semana de celebrarse las elecciones generales en Venezuela, previstas para el próximo domingo 14.

La totalidad de la campaña de Maduro ha estado enmarcada en torno a Chávez, incluso por momentos pareciera que el candidato sigue siendo el presidente Chávez en la figura de Maduro.

Desde el primer día de la campaña de 10 días, Maduro desató la polémica al narrar que el presidente Chávez se le apareció en la forma de un "pajarito chiquitito".

El vínculo entre Chávez y Maduro se inició durante la estadía del gobernante venezolano en la cárcel de Yare, cuando Chávez cumplió condena por el intento fallido de golpe de Estado al presidente Carlos Andrés Pérez, el 4 de febrero de 1992. El también diputado venezolano fue un activo impulsor de la libertad del entonces militar retirado.

Maduro ha reiterado en sus siguientes apariciones políticas la estrategia del pajarito que al mejor estilo de Chávez activó la opinión pública de la nación sudamericana.

Investido con la banda de la presidencia temporal hasta el 14 de abril, Maduro promete hacer cumplir el "segundo plan socialista de la nación (2013-2019)", plan de gobierno con el que Chávez fue reelecto en octubre.

El programa de gobierno de corte socialista abarca la implementación del Estado social y la reforma del sistema económico productivo a través de la consolidación de las comunas y de las empresas socialistas.

El abanderado por el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha propuesto continuar con la implementación de políticas sociales de salud, alimentación, educación, vivienda y trabajo a través de las denominadas "misiones".

Maduro ha innovado con la propuesta de "micromisiones", proyecto para la creación de planes especiales que impulsen la producción nacional en rubros estratégicos o para la atención de sectores en estado de emergencia.

El presidente encargado también ofreció un aumento comprendido entre el 38 y 45% del salario mínimo en caso de resultar vencedor, el mayor incremento salarial divulgado en la última década.

Maduro es sindicalista y asegura que será un presidente "obrerista".

Sin cursar estudios universitarios, su carrera política comenzó durante la adolescencia al ser dirigente socialista y se impulsó tras ser conductor de la línea de transporte terrestre Metro de Caracas, medio de transporte de la capital venezolana del cual fue dirigente sindical.

El vínculo entre Chávez y Maduro se inició durante la estadía del gobernante venezolano en la cárcel de Yare, cuando Chávez cumplió condena por el intento fallido de golpe de Estado al presidente Carlos Andrés Pérez, el 4 de febrero de 1992.

El también diputado venezolano fue un activo impulsor de la libertad del entonces militar retirado, a quien luego acompañó en su carrera por la silla presidencial en diciembre de 1998 y en la redacción de la Carta Magna vigente.

Como ministro de Relaciones Exteriores, Maduro ha tenido una posición firme y antiimperialista contra Estados Unidos y ha impulsado la unión de los países sudamericanos.

Seguidor del hinduista Sai Baba, consultor del I Ching, Maduro nació en Caracas en el seno de una familia de clase media baja.

Nicolás Maduro está casado con la abogada Cilia Flores, también colaboradora cercana del mandatario fallecido Hugo Chávez.