Ciudad de Guatemala. Al menos 33 niñas murieron el miércoles durante un incendio en un albergue de protección estatal para menores de Guatemala, luego que poco más de 50 fueran encerradas bajo llave en castigo por un motín, dijeron el jueves funcionarios de derechos humanos.

Las autoridades creen que el fuego en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, a unos 25 kilómetros al sureste de Ciudad de Guatemala, fue provocado por algunas de las menores que habían sido aisladas horas tras un motín e intento de fuga de decenas de internos, que acusaban supuestos abusos y malas condiciones.

"Los monitores dejaron a las jóvenes en un lugar sumamente reducido, un cuarto de cuatro por cuatro metros, para 52 niñas", dijo a medios Claudia López, procuradora adjunta de Derechos Humanos de Guatemala, tras declarar ante una comisión investigadora del Congreso convocada por el partido opositor Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

El portavoz presidencial, Heinz Heimann, criticó en la víspera que se mezclaran chicos y chicas víctimas de violencia con delincuentes juveniles, mientras que los padres denunciaron recurrentes abusos dentro del albergue, incluyendo violaciones y maltrato por miembros de las bandas criminales.

La policía sospecha que las menores prendieron fuego a sus colchonetas, pero todavía no está claro si las niñas que fueron aisladas eran las mismas que trataron de escapar.

Unas 30 menores permanecen en condición muy grave, informó el personal médico que atendió a las víctimas, que fue impactado por la severidad de las quemaduras.

"Tengo 29 años de carrera y lo que vi ayer fue una escena dantesca: el problema que tuvimos fue que las pacientes llegaron conscientes a la sala de emergencia", dijo Juan Antonio Vileda, director del Hospital San Juan de Dios.

Las autoridades están siendo cuestionadas por las malas condiciones en el hogar, que alojaba a más de 500 menores pese a tener capacidad para 400, según datos oficiales.

El Gobierno guatemalteco decretó tres días de luto nacional y ordenó la destitución del director del albergue, donde viven víctimas de todo tipo de abusos familiares, violaciones, discapacitados en abandono y menores con problemas de adicción.

El portavoz presidencial, Heinz Heimann, criticó en la víspera que se mezclaran chicos y chicas víctimas de violencia con delincuentes juveniles, mientras que los padres denunciaron recurrentes abusos dentro del albergue, incluyendo violaciones y maltrato por miembros de las bandas criminales.

La Fiscalía y el Congreso de Guatemala abrieron investigaciones para establecer posibles responsabilidades por la tragedia, la peor en el país centroamericano desde que hace dos años un alud sepultara un pequeño caserío a las afueras de la capital dejando casi 300 fallecidos.

Guatemala tiene la tasa de malnutrición infantil más elevada de América Latina y con una pobreza del 60 por ciento, muchos jóvenes sin oportunidades deciden emigrar a Estados Unidos mientras otros son captados por las poderosas "maras", poderosas pandillas criminales que operan en la región.