A menos que los niños mexicanos sean capaces de convencer a un agente de la Patrulla Fronteriza (BP, por su sigla en inglés), al ser detenidos, de que tienen un riesgo creíble de ser víctimas de persecución o trata si son deportados, se les envía de regreso al peligro sin la oportunidad de contar su historia a un juez migratorio, revela una Investigación de WOLA presentada en un video titulado “Olvidados en la frontera”.

La Oficina en Washington de Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por su sigla en inglés) expone que mientras los migrantes de Guatemala, El Salvador y Honduras tienen la oportunidad de contar sus historias a jueces migratorios en los Estados Unidos, los niños mexicanos pocas veces tienen esta posibilidad.

Según una encuesta hecha por la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados en el 2014, casi 60% de los niños mexicanos no acompañados cita la violencia como una causa por huir al norte.

A pesar de lo anterior, en el 2013 menos de 5% de ellos fue referido a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) de Estados Unidos, donde son evaluados y luego transferidos a algún familiar o patrocinador hasta su audiencia migratoria.

En el año fiscal 2014, Estados Unidos registró más de 50.000 niños no acompañados procedentes de Centroamérica. La mayoría de ellos aún se encuentran en EE.UU.; casi todos han sido puestos al cuidado de familiares y están a la espera de presentar su caso en una corte de inmigración.

En contraste, los niños de los países que comparten una frontera con la Unión Americana, México y Canadá, son deportados por la vía rápida y rara vez ven a un juez de inmigración.

La ley estipula que antes de deportar a un menor mexicano los agentes deben comprobar si no son víctimas de persecución.

La realidad, expone esta organización, es que en el 2013 sólo 4,5% de los más de 17.000 niños mexicanos detenidos por la Patrulla Fronteriza fue puesto bajo la custodia de la ORR.

Pero WOLA advierte que la evidencia sugiere que un porcentaje mucho mayor de niños mexicanos está huyendo de la violencia.