-De profesión abogado, ¿por qué se hizo actor?

-Ejercí como abogado por diez años. Buena renta, buen sueldo, pero era totalmente infeliz.

-¿Fue comunista?

-Sí, durante mis estudios en la escuela de leyes. Estaba en una célula dentro de la universidad.

-¿Por qué se salió?

- Porque también apoye a los chinos; quería que todos se llevarán bien y, en ese tiempo, no gustó y me fui.

-¿Siempre que militó fue de izquierda?

- Así es, lo que me cerró todas las puertas.

Un día, en esos mismos días que estaba Superman en Chile, suena el teléfono en el teatro y me dicen: “Nissim, te llaman desde EE.UU.”… yo dije, déjense de huevear. Fui a atender el llamado y era Jane Fonda desde Nueva York. Pensé que me estaban haciendo una broma y estaba a punto de mandar a la cresta la llamada cuando escucho una voz angelical que me dice… “ this is Jane Fonda” y le respondo, tratando de hacerme el gringo “This is Nissim Sharim”. Ella fue muy amable, y hermosa, claro.

-¿El golpe de Estado de 1973 (contra Allende) cambió su intención de seguir siendo actor?

- El día del golpe de Estado me iba temprano a Televisión Nacional de Chile (TVN) a renovar el contrato de un programa que hacía en ese minuto, "La Manivela"... No alcancé a llegar.

-¿Le cancelaron el contrato después?

-No sólo lo cancelaron, me echaron a mí y a todos los actores. No podía ni siquiera pisar ninguno de los tres canales de Tv que existían en aquella época.

-¿Qué pasó con el Ictus, cerró?

-El día 13 de septiembre cuando no había un alma en la calle, hicimos una función a las 5 de la tarde, por el "toque de queda" (la prohibición de la junta militar de circular por las calles en ciertos horarios). La sala se repletó. Hicimos funciones durante toda la dictadura, la mayoría sin un solo peso. La sala siempre tuvo público

SUPERMAN

-¿Recibieron amenazas?

-En una oportunidad, en 1986, un comando autodenominado "Trizano" amenazó a 78 actores, entre los cuales estábamos nosotros, y nos decían que teníamos un plazo de 48 horas para abandonar el país, si no nos mataban a todos.

-¿Qué hizo?

-Armamos una pelotera denunciando este hecho, que fue tan grande que tuvo una difusión internacional increíble. Tan así, que llegó Cristopher Reeves…

-¿Superman?

-Así es. En su momento más famoso, vino a apoyarnos. Un tipo fuera de serie, fue a cantar con nosotros a los teatros. Unos colegas dibujaron unos afiches donde Superman volaba y se llevaba a Pinochet en los brazos, era genial.

-Recibieron un apoyo internacional, entonces.

-Un día, en esos mismos días que estaba Superman en Chile, suena el teléfono en el teatro y me dicen: "Nissim, te llaman desde EE.UU."… yo dije, déjense de huevear. Fui a atender el llamado y era Jane Fonda desde Nueva York. Pensé que me estaban haciendo una broma y estaba a punto de mandar a la cresta la llamada cuando escucho una voz angelical que me dice: "this is Jane Fonda" y le respondo, tratando de hacerme el gringo: "This is Nissim Shairim". Ella fue muy amable y hermosa, claro.

-¿Atentaron contra su vida alguna vez?

-Sí, durante una función alguien llamó y nos dijo que había una bomba en la sala. Para mala suerte, dentro del público esa vez estaba un general Bonilla. Entonces, si paraba la función iba a cundir el pánico, así que en la primera pausa de la obra fuimos a buscar la bomba. Por suerte, no existía.

-¿En su casa recibió atentados?

-Pusieron un artefacto explosivo en la reja de mi casa, que detonó sin mayores consecuencias. Después de un año pusieron otra bomba y por suerte cayó en un papelero con arena, lo cual impidió su explosión.

-¿Por qué era tan peligroso usted? ¿Estaba haciendo alguna guerrilla?

-Ni idea, estaba sólo haciendo obras de teatro. El objetivo era poner el miedo dentro de uno y así no dar la pelea contra Pinochet.

LA DEMOCRACIA

-Después usted fue miembro del directorio de Tvn.

-Así es, mi primer round fue con Ricardo Lagos, ya que yo no quería nombrar a Jaime de Aguirre (reconocido director de televisión en Chile) como director de TVN. Fui donde Lagos y le dije: "Yo no puedo votar por este huevón, si este tipo es el candidato de la derecha".

-¿Y qué pasó?

-Bueno, y otra vez no me renovaron el contrato.

-¿Trató de poner más programas del ámbito cultural?

-Claro, pero siempre me cagaban con el asunto de la plata, que nunca había dinero para nada, pero yo veía la TV y mostraban sólo tonteras.

-¿En que se equivocó?

-No fui bueno para hacer alianzas, me dediqué a denunciar las turbiedades que hacían mintiendo de que no había dinero para programas con mayor contenido.

-Al menos fue honesto...

-Así es, igual no me renovaron y me echaron de nuevo los huevones.

-¿Y a las teleseries nunca lo invitaron?

-Sí, pero no me gustaba.

-¿Cómo hubiera estado de gitano o el papá de no sé quién en alguna producción?

-No, ni cagando, chao, eran muy malos los guiones. Yo ofrecí muchas veces realizar una tele teatro, pero nunca tomaron en cuenta la propuesta. Llegue a plantearlo de forma gratuita, aun así no me llamaron nunca.

-Con la llegada de la democracia, ¿el Ictus recibió algún tipo de apoyo?

-No, ahora con la aparición del GAM (Centro Cultural Gabriel Mistral) se han hecho cosas, pero siempre el teatro ha sido independiente.

-¿Recibiría dinero de las mineras?

-Sí, pero sin que me pongan condiciones. Yo diría que esos dineros son para educación y que no sean para los militares.

-Pero eso no le gustaría a los ejecutivos de las mineras.

-Yo creo que no. Quizás me quedaría sin contrato de nuevo.

PERICO

-Usted inauguró el tema de los actores haciendo comerciales.

-Fíjate tú que era el año 1981, en la peor crisis financiera chilena y el Banco de Santiago, en aquella época, hoy el Banco Santander, contrató al Ictus para hacer una serie de mini comerciales, tipo comedia, como la "Manivela".

-Al fin consiguió un trabajo pagado.

-Claro, fue una novedad total. Uno de esos comerciales, se me ocurrió, podría ser de un tipo yendo en bicicleta con flores, en camino a visitar a su novia y al llegar ella le decía: "¡Cómprate un auto Perico!".

-¿Le gritaban en la calle la frase?

-Hasta el día de hoy. Al principio me enojaba. Iba caminando con mi mujer y me gritaban y me daban ganas de sacarle la madre y pegarle al tipo...

-¿Pero por qué?

-Porque me agarraban pal hueveo. Al principio me lo decían en mala, "cómprate un auto perico” o “te arreglaste lo bigotes perico". Ahora me los siguen diciendo, pero con ternura, con cariño.

-Si gana Sebastián Piñera, ¿cómo ve el panorama en el mundo del teatro?

-Primero, me parecería una imprudencia del pueblo de Chile que saliera electo. Es un error del pueblo chileno votar por alguien que su gran cualidad es ser millonario.

-¿Cómo lo hizo Luciano Cruz Coke como ministro de Cultura?

-Yo tengo un buen concepto de Luciano Cruz Coke. Actuó con nosotros en el Ictus. Yo tengo un buen concepto de él, creo que es una buena persona, equivocado en sus convicciones ideológicas, pero es una buena persona.

-En tiempo de elecciones, ¿quizás usted se sienta más cómodo dentro del Frente Amplio?

-A Beatriz Sánchez yo la conocí cuando era locutora en la radio, y tiene una postura progresista muy interesante. Pero le agarré un poco de miedo cuando dijo que el gobierno de Allende había sido totalitario... le deseo muy buena suerte, pero no sé si votaría por ella.

-Alejandro Guillier, si gana, seguiría con las políticas culturales de hoy...

-Sí, ahora Alejandro debe trabajar mucho más, porque hasta hoy no ha mostrado mucho.

-Solo le queda Marco Enriquez-Ominami.

-Me atrae un poco, pero es tan... no le entiendo ni la mitad de lo que dice, porque habla tan rápido… Ahora, cuando le entiendo, estoy de acuerdo con muchas de sus cosas.

-¿Le gustaría ganar el Premio Nacional de Artes Escénicas?

-Sí, sería la primera vez en mi vida que podría trabajar tranquilo, sin el fantasma del dinero o el financiamiento en mi espalda.

-¿Piensa en la muerte?

-Sí, pero le tengo fobia; creo que uno se convierte en nada. Yo no quiero ser nada, quiero seguir arriba del teatro y hoy tengo cuerda para rato.