Washington. Con una serie de ocurrencias y salidas rápidas, la nominada a la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, Elena Kagan, desvió este miércoles las duras preguntas de republicanos sobre sus puntos de vista y opiniones y se encamina a su confirmación en el Senado.

Durante tres días de audiencias, Kagan sorteo con calma las críticas republicanas acerca de que sólo refrendará la agenda política del presidente Barack Obama, sin revelar mucho de sus propias opiniones acerca de la Corte o sus decisiones.

El desempeño de Kagan en la Comisión Judicial recibió halagos de los demócratas y cumplidos incluso de algunos de sus críticos, poniéndola en camino a la confirmación del pleno del Senado en algún momento de julio.

"Ella será confirmada. Creo que ella será confirmada", dijo el republicano Orrin Hatch, miembro de la Comisión Judicial, prediciendo que habrá al menos algún apoyo por parte de republicanos.

El senador dijo que había pocas posibilidades de que los republicanos usen un procedimiento conocido como "filibustero" para tratar de bloquear su nominación. El senador republicano John Cornyn se refirió a ella como la "inminente jueza Kagan".

El senador Jeff Sessions, máximo miembro republicano de la comisión y principal crítico de Kagan, se quejó acerca de su negativa a divulgar sus puntos de vista en importantes casos de la Corte pero la felicitó por su desempeño.

Pero también señaló que su testimonio hizo difícil conocer "si será más como John Roberts o como Ruth Bader Ginsburg". Roberts lidera el bloque conservador de la Corte, mientras que Ginsburg suele integrar el ala liberal.

Kagan, de 50 años, reemplazará al retirado juez John Paul Stevens en el máximo tribunal, cuyos nueve miembros ocupan el cargo de por vida y dictaminan en casos que tocan aspectos fundamentales de la vida de los estadounidenses, como el aborto, la religión y la portación de armas.

Su confirmación no alterara el equilibrio ideológico de la dividida Corte. Kagan ocupará el lugar de Stevens como uno de los cuatro jueces liberales, contra los cinco conservadores liderados por Roberts.