Santiago. Profesores y estudiantes chilenos marcharán una vez más este miércoles por Santiago y otras ciudades de Chile para exigir el fortalecimiento de la educación pública y por tener participación en los debates de la reforma educacional que impulsa el gobierno.

"El paro se ha instalado en todas partes y ha logrado bastante adhesión entre los actores sociales; creemos que será una jornada exitosa", señaló el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, indicando que los maestros no van a concurrir a los recintos escolares y que estos se congregarán en los principales centros cívicos del país.

En Santiago, la actividad se iniciará a las 11:00 horas en el Parque Bustamante y culminará en la Alameda calzada Sur frente a Echaurren y el permiso se extiende hasta las 14.00 horas de mañana.

Desde el 2011, estudiantes y profesores realizan estas masivas marchas para exigir el fin del lucro en la educación, así como una reforma profunda en este sector, que tenga como prioridad el fortalecimiento de la educación pública en todos los niveles.

El programa de gobierno de la presidenta Michelle Bachelet ha recogido esas demandas, pero ahora, tanto los líderes del estudiantado como los del Colegio de Profesores, se quejan por la falta de diálogo con el Ministerio de Educación sobre los proyectos de ley de la reforma que se están elaborando.

Por su parte, Ricardo Paredes, vocero de la Confederación de Estudiantes Secundarios (Cones), afirmó que, a pesar de haber un acercamiento y diálogo con el gobierno, "se necesitan nuevas formas de hacer política, que incluya a las bases sociales".

Para los profesores este "paro nacional docente" busca una mayor participación de los actores que están comprometidos en los cambios de la educación.

"Estamos de acuerdo con los objetivos de la reforma educacional. Tenemos claro que hay que avanzar hacia el rescate de la educación pública, eliminar el lucro y el copago del sistema. Pero queremos que en lo que se presente al parlamento haya mayor incidencia de los actores de la educación, o sea, de los estudiantes y los profesores", dijo Gajardo.

Agregó que otro de los motivos de la marcha es la propuesta de un proyecto de ley que termine con la práctica de muchos colegios que contratan a los profesores en marzo y los despiden en diciembre. El Colegio de Profesores pide que se genere una fórmula de un contrato a plazo fijo.

Asimismo, demanda que haya un incentivo al retiro que estimule la jubilación de muchos profesores que están en edad de hacerlo, pero que se abstienen de hacerlo por las bajas remuneraciones que recibirían.

"También queremos una participación real en el debate de los proyectos de la reforma educacional", dijo el dirigente, una iniciativa de la presidenta Michelle Bachelet, que los estudiantes la han considerado 'insuficiente y poco representativa' y por la que este año han realizado otras masivas marchas.

El gobierno ha enviado al parlamento los primeros proyectos de ley orientados a reformar la educación chilena, que se centran en el fin del copago por parte de los padres en establecimientos que perciben subvención estatal, así como en la eliminación del lucro y de los procesos de selección en todos los colegios.

Sin embargo, los estudiantes no están conformes con estas iniciativas, entre otras razones, porque creen que se han diseñado a sus espaldas y no rompen drásticamente con el modelo vigente, contra el que se alzaron durante el anterior gobierno, encabezado por Sebastián Piñera, con marchas y manifestaciones.

Por su parte, Ricardo Paredes, vocero de la Confederación de Estudiantes Secundarios (Cones), afirmó que, a pesar de haber un acercamiento y diálogo con el gobierno, "se necesitan nuevas formas de hacer política, que incluya a las bases sociales".

La presidenta de la Confederación de Estudiantes de Chile, Melissa Sepúlveda, expresó que "los estudiantes serán solidarios con las demandas de los profesores y que, además, buscan implantar cinco ejes que deberían estar en la reforma educacional".

Esos ejes son el fortalecimiento de la educación pública; la gratuidad universal, entendida como financiamiento directo a las instituciones educacionales; y el fin al lucro en todos los niveles de la educación.

Además, planteó la precarización laboral y la democratización al interior de las universidades y el último eje, es la condonación de la deuda de los estudiantes estafados con los créditos universitarios en los bancos.