La protesta ciudadana volverá a rodear hoy el Congreso español para rechazar los fuertes recortes presupuestarios previstos para 2013. El gobierno advirtió que la marcha no fue autorizada y ensalzó a la policía.

Las inmediaciones del Congreso de los Diputados español, en el centro de Madrid, volvieron a blindarse este martes con un amplio despliegue policial ante la protesta ciudadana convocada para la tarde contra los presupuestos generales del Estado para 2013, que se debatirán desde hoy.

Los alrededores del Congreso de los Diputados volvieron a ser tomados por las fuerzas de seguridad, que desplegaron vallas como anillos de seguridad. Unos 1.500 agentes antidisturbios se desplegarán desde hoy y hasta el sábado, según fuentes policiales.

El movimiento 25-S llamó a manifestarse esta tarde, en esta ocasión contra unas cuentas públicas que causan "opresión y miseria", según informó la agencia de noticias DPA.

Esperanza Aguirre, funcionaria del gobierno de Mariano Rajoy, advirtió que las manifestaciones no autorizadas "no se pueden aceptar", sobre todo "cuando se trata de cercar el Congreso".

Por su parte, la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, sostuvo que la policía actuará "como lo hace siempre" e insisitó en que la protesta no cuenta con autorizacion legal, ya que "no basta que el convocante lo diga en los medios de comunicación".

La intención de los convocantes es protestar junto al Congreso de los Diputados desde la tarde y hasta que, por la noche, se marchen los diputados tras la primera jornada de debate de los austeros presupuestos generales del Estado para 2013 que incluyen nuevos ajustes.

La protesta, para la que no se solicitó autorización a las autoridades, se realiza en medio de acusaciones al gobierno por su intento de criminalizar la protesta social. La medida se repetirá el jueves y el sábado.

Este movimiento toma el nombre de la fecha en la que se produjo la primera manifestación que pretendía rodear el Congreso de los Diputados en protesta por la crisis y contra una clase política que asegura que tiene "secuestrada" la democracia.

La primera protesta del 25-S terminó con enfrentamientos entre la policía y grupos de manifestantes, represión policial, 64 heridos y 35 detenidos.

"La policía actuará como lo hace siempre, para garantizar la seguridad y el orden público, como es su deber", advirtió ayer la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, lo que hizo prever la posibilidad de una nueva jornada de enfrentamientos.