Beirut. Tropas sirias atacaron áreas de la oposición el sábado, según información de activistas, y dieron muerte a 43 personas, en una ofensiva que ha hecho que miles de sirios huyan a Turquía antes del plazo de la semana próxima que dio Naciones Unidas para terminar con un año de derramamientos de sangre.

Ambos lados se acusan mutuamente de intensificar los asaltos antes de la que la tregua entre en efecto este jueves si las tropas del Gobierno inician el retiro de las ciudades 48 horas antes, en línea con el plan de paz de Kofi Annan, enviado de la ONU y de la Liga Árabe.

El Ejército atacó el distrito de Deir Baalba, ubicado en la ciudad rebelde de Homs. Mató a 17 personas en lo que el grupo de oposición de Comisiones de Coordinación Local describió como una "masacre".

Videos grabados por activistas mostraron escenas como de una carnicería que dijeron fueron registradas tras el ataque.

Pilas de miembros destrozados y partes humanas se juntaron en sábanas que fueron puestas en una camioneta tras el asalto del Ejército. Las tomas, que no pudieron ser verificadas independientemente, también mostraron a 13 personas que aparentemente habían sido atadas y degolladas.

Funcionarios del Ejército sirio no quisieron hacer declaraciones inmediatamente.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo que registró la muerte de al menos 43 personas, incluyendo 27 que murieron en un ataque contra al-Latmana, una ciudad en la provincia de Hama, que se inició el viernes.

Rebeldes que intentan derrocar al presidente Bashar al-Assad atacaron puestos militares al norte de Aleppo pasada la medianoche, matando a un oficial y a dos hombres. También asaltaron una base de helicópteros, dijeron activistas.

Comandos sirios acribillaron a tres rebeldes en un ataque nocturno contra un "antro terrorista", reportó la agencia de prensa estatal siria SANA.

Las ciudades de Anadan y Hraytan, al norte de Aleppo, y las zonas rurales que rodean la segunda ciudad más importante de Siria han soportado días de enfrentamientos y bombardeos, lo que llevó a 3.000 civiles a inundar la frontera con Turquía el viernes, casi 10 veces la cifra diaria antes de que Assad accediera al plan de Annan, hace 10 días.

Aniversario del partido Baath. El líder sirio se enfrenta a un levantamiento popular por el que responsabiliza a "terroristas" apoyados por extranjeros. La revuelta originalmente pacífica generó una insurgencia armada en respuesta a la violenta represión contra las protestas.

Aunque muchos en Siria, donde existe una mayoría musulmana sunita, apoyan la revuelta, especialmente en áreas de la provincia, Assad conserva el respaldo de su propia secta alauita y de otras minorías que temen que su salida produzca una guerra civil o el dominio islamista.

En Damasco, miles de simpatizantes de Assad conmemoraron la fundación en 1947 de Baath, el partido de Gobierno del país.

Los derramamientos de sangre de la última semana no son de buen augurio para la implementación del plan de cese al fuego de Annan.

El plan requiere que Assad "empiece el retiro de las concentraciones militares dentro y alrededor de los centros de población" para el martes.

El coronel Riad al-Assad, comandante del rebelde Ejército de Siria Libre, dijo que sus hombres harían un cese al fuego, siempre que "el régimen (...) se retire de las ciudades y regrese a sus cuarteles originales".

Siria ha dicho que el plan no se aplica a la policía armada, que ha tenido un rol significativo en combatir el levantamiento, en el que las fuerzas de seguridad han matado a más de 9.000 personas, según estimaciones de Naciones Unidas.

El Gobierno sirio afirma que sus oponentes han dado muerte a más de 2.500 soldados y policías desde el inicio de los levantamientos, en marzo del 2011.

El plan de Annan no estipula un retiro total del Ejército a los cuarteles y tampoco hace mención de la policía.

Imágenes satelitales publicadas por el embajador estadounidense, Robert Ford, mostraron artillería siria aparentemente posicionada apuntando a áreas urbanizadas y tanques que eran movilizados de un lugar a otro.

"Esa no es la reducción en las operaciones de seguridad ofensivas del Gobierno sirio que todos acordamos debía ser el primer paso para que la iniciativa Annan tengan éxito", dijo Ford en Washington.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, demandó el viernes que el Gobierno pusiera fin a los ataques contra civiles y que cumpla sus promesas.

"El plazo del 10 de abril (...) no es una excusa para las matanzas continuadas", afirmó. "Las autoridades sirias siguen siendo completamente responsables por las graves violaciones a los derechos humanos y a la ley humanitaria internacional. Eso debe parar en seguida", declaró.