Ankara. Tras la entrada en vigencia el martes de las nuevas sanciones de Estados Unidos contra Irán, el presidente Donald Trump prometió que las empresas que comercien con Teherán no podrán hacer negocios con su país.

Irán descartó una oferta de último momento del Gobierno de Trump para iniciar conversaciones, diciendo que no puede negociar mientras Washington desconozca un acuerdo de 2015 para levantar las sanciones a cambio de frenar el programa nuclear de la república islámica.

Trump decidió este año retirar a Estados Unidos del acuerdo, ignorando las súplicas de otras potencias mundiales que copatrocinaron el pacto, entre ellas Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China.

Los países europeos han prometido tratar de mitigar el impacto de las renovadas sanciones estadounidenses para persuadir a Teherán de que continúe respetando los términos del acuerdo. Pero esto ha resultado difícil: las empresas europeas se han retirado de Irán, argumentando que no pueden arriesgarse a la posibilidad de ver dañados sus negocios en Estados Unidos.

"Estas son las sanciones más mordaces jamás impuestas y en noviembre aumentarán a otro nivel. Cualquiera que haga negocios con Irán NO hará negocios con Estados Unidos. ¡Estoy pidiendo PAZ MUNDIAL, nada menos!", dijo Trump este martes en Twitter.

Washington acepta que Irán ha cumplido con los términos del acuerdo alcanzado en 2015 bajo el mando del predecesor de Trump, Barack Obama, pero dice que ese trato es defectuoso porque no es lo suficientemente fuerte.

El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, dijo este lunes que la única posibilidad de Irán de escapar de las sanciones sería aceptar una oferta para negociar con Trump por un acuerdo más estricto.

"Podrían aceptar el ofrecimiento del presidente a negociar con ellos, de renunciar a sus programas de misiles balísticos y armas nucleares de manera completa y realmente verificable", dijo Bolton a Fox News.

Sacar el cuchillo. Washington acepta que Irán ha cumplido con los términos del acuerdo alcanzado en 2015 bajo el mando del predecesor de Trump, Barack Obama, pero dice que ese trato es defectuoso porque no es lo suficientemente fuerte.

Irán dice que continuará respetando el acuerdo por ahora si otros países pueden ayudar a protegerlo del impacto económico generado por la decisión de Washington de retirarse.

Las llamadas sanciones automáticas apuntan a las compras de Irán de dólares, el comercio de metales y otras transacciones que van desde el carbón, la industria del software y el sector automotor.

En un discurso horas antes de que las sanciones entraran en efecto, el presidente de Irán, Hassan Rouhani, rechazó cualquier negociación mientras Washington no cumpla con el acuerdo alcanzado hace tres años.

"Si apuñalas a alguien y luego dices que quieres conversar, lo primero que tienes que hacer es sacar el cuchillo", afirmó Rouhani en un discurso transmitido en vivo por la televisión estatal. "Siempre estamos a favor de la diplomacia y las conversaciones (...) pero las conversaciones necesitan honestidad", agregó.

El acuerdo nuclear está estrechamente asociado en Irán con Rouhani, un político moderado que ganó dos elecciones de forma contundente con la promesa de abrir su economía al mundo.